Finalmente, se aprueba la cuenta general del año 2019. Una cuenta que fue compartida por dos corporaciones. Teóricamente, se debía haber presentado en octubre del año siguiente pero en esta ocasión ha llegado con retraso. Dicho retraso, según indica Chema Jáñez, el concejal de hacienda, se debe ha que ha habido una alta carga de trabajo en la casa consistorial en este tiempo que ha relegado esta cuenta general a un segundo plano. Cabe destacar que, a pesar del retraso, esto no ha supuesto ningún problema legal ni económico ya que, desde el gobierno de la ciudad, se iba al día con el suministro de información siempre que era requerida.

La cuenta general se trata de algo más que la liquidación, datos que ya conocíamos y que dejaron en 2019 dos detalles relevantes. El primero, un remanente liquido de tesorería 2.283.000 euros y el segundo, el hecho de que se incumplió la regla de gasto.

Según el concejal, 2019 no fue un año fácil para la economía local aunque se mantuvo la estabilidad financiera. El edil se muestra orgulloso de como han ido reconduciendo la situación.

Después de esto, Jáñez hace balance también del camino hasta la situación actual del Ayuntamiento. Indica que pasamos 2019 como pudimos, que 2020 fue un año magnífico desde el punto de vista de hacienda aunque fue un mal año desde el punto de vista social y que, ahora, en 2021 pretenden ser impulsores de políticas expansivas con el fin de elevar el techo de gasto para el año que viene y de reactivar en la medida de lo posible la economía local.