En la tarde de ayer, la localidad de San Adrián del Valle celebró una sesión extraordinaria del Pleno Municipal en la cual los cuatro concejales del Ayuntamiento de este municipio del Páramo leonés, tres del PP y uno del PSOE, votaron a favor de la moción de reprobación y petición de cese del actual alcalde, José Rodríguez Blanco, quien ostenta el cargo desde hace dos legislaturas por el Partido Popular.

En la sesión, celebrada ante la expectación de los vecinos y vecinas, se trataron algunas de las múltiples irregularidades atribuidas al mandato de Rodríguez Blanco, tanto por parte de los concejales de su partido como del representante socialista, Antonio Rodríguez Segurado. “Tenemos un alcalde que hace daño constante al pueblo”, se lamenta el concejal del PSOE, “ya en el último Pleno se solicitó su dimisión, a la que se negó, por lo que hemos tenido que iniciar los procedimientos necesarios para conseguirlo”.

“El detonante de la petición de cesión ha sido la falta de transparencia sobre el contrato del bar del pueblo, realizado a dos personas verdaderamente problemáticas que además impiden el acceso al local a los vecinos y vecinas”, explica Rodríguez Segurado, “se trata de un bar que pertenece al Ayuntamiento y para cuya gestión es necesario licitar un contrato, cumpliendo además con unos horarios de apertura que no se respetan”.

Además de solicitar información sobre el estado del contrato del bar como uno de los puntos importantes de la orden del día del Pleno extraordinario, en el transcurso de la sesión celebrada ayer se demandaron también explicaciones al alcalde sobre los términos en los que se ha efectuado la actuación de tala de árboles en la zona conocida como Arroyo Grande, en la que “se regalaron unos quinientas metros cúbicos de madera de chopos de cuyo dinero, creemos que valorados en unos cien mil euros, no se ha sabido nada y para cuya tala no se pidieron permisos”, tal y como explica el concejal socialista.

“Sabemos que, tras la tala, se produjo una visita de un técnico de medio ambiente preguntando por la misma y solicitando los permisos que no se tenían, informando al Ayuntamiento de que se pondría una multa”, continúa, “el resultado económico y medioambiental es desastroso, porque además no se han recogido ni limpiado los restos de ramas y tocones que, tras cortar los árboles, han quedado en la zona. Esto supone un grave peligro por inundación o, incluso, por quema”.

“También se ha revocado y vuelto a asignar a los representantes de la mancomunidad de municipios del Páramo y del grupo de Acción POEDA, cuyos cargos ostentan ahora José Luis López Rebordinos y José López Fernández”, explica Rodríguez Segurado. “El alcalde ha acabado ofendiendo a todo el mundo, incluso a los de su propio partido, que han terminado por votar a favor de su cesión”, concluye tajante, “necesitamos un alcalde que trabaje por el pueblo y no en contra del pueblo”.