La modernización de los regadíos sigue siendo una piedra angular para la Junta dentro del Programa de Impulso de Infraestructuras Agrarias de Interés General que la Consejería ha presentado esta legislatura. Así lo ha explicado hoy el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, en funciones, Juan Carlos Suárez-Quiñones, en una jornada sobre esta materia en Bercianos del Páramo (León).

Dicho Programa prevé la transformación de 5.644 hectáreas y la modernización de casi 25.000 hectáreas para, a través del regadío y sus beneficios, contribuir al correspondiente desarrollo rural.

En este contexto, Suárez-Quiñones ha resaltado el compromiso que existe con la provincia de León dado que, “de las 30.425 hectáreas en las que se quiere actuar en esta legislatura, más del 40% se van a ejecutar en León”.

El consejero ha dejado clara “la importancia que tiene el regadío para el futuro de nuestro sector y de ahí que para la Junta de Castilla y León estas infraestructuras sean prioritarias. Prueba de ello es que, en menos de dos años que llevamos de legislatura, ya se han iniciado actuaciones en 18.300 hectáreas, lo que supone el 60% del compromiso adquirido hasta 2023”.

En el caso de la provincia de León el inicio de actuaciones en estas infraestructuras se sitúa en 12.072 hectáreas que suponen un 92% del compromiso con ese territorio. Es decir, el porcentaje de compromisos en León supera en 30 puntos a los de Castilla y León.

Difusión de las nuevas tecnologías y la digitalización del sector

Así, Suárez-Quiñones también ha explicado que, teniendo en cuenta que el coste energético es una de las mayores preocupaciones que tiene el sector del regadío, el Programa de Eficiencia Energética desarrollado por la Consejería está contribuyendo a   optimizar el consumo de energía mediante la utilización de nuevas tecnologías o la introducción de energías alternativas, mejorando así el medio ambiente.

Así, a través de diferentes líneas de actuación, como el impulso a la introducción de energías alternativas (principalmente fotovoltaicas) se están consiguiendo reducciones en los costes energéticos de hasta el 30-40% (unos 60 euros por hectárea).

Otra línea de trabajo de este programa impulsa la aplicación de nuevas técnicas y sistemas de riego, a través de unos ensayos de ‘bajas presiones’, en patata y remolacha y otros ensayos para maíz, con los que se trata de poner de manifiesto que estos sistemas pueden lograr una reducción del 30% en la potencia contratada, regando con menos presión en la boquilla de los aspersores, sin que se reduzca la producción de estos cultivos. Eso se traduce en un ahorro de costes energético del 20% (unos 20 euros por hectárea).

Y respecto a los riegos con presión natural, otra línea de trabajo de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, allí donde es posible, permitirá el ahorro medio de los costes del cultivo del 12% (unos 200 euros por hectárea), al permitir los riegos con presión, sin empleo de energía.

Además, se sigue impulsando de manera importante el empleo de tecnologías al servicio del regante, con herramientas como la Web Inforiego y otras aplicaciones con elementos de ayuda a la toma de decisiones, que tratan de poner en manos de los agricultores toda la información disponible para optimizar las labores, la aplicación de fertilizantes, fitosanitarios, o el uso del agua y la energía.

Provincia de León

Cumpliendo el compromiso anunciado, en este momento se están desarrollando en León las obras de modernización en el Canal del Páramo y en el Páramo Bajo, actuaciones con las que se finalizarán las modernizaciones en toda la zona del Páramo leonés. Las inversiones en estas obras de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural ascienden a 21 millones de euros, modernizando una superficie de 6.237 hectáreas.

Además, otro de los grandes compromisos de la Consejería en este periodo es para la transformación de la zona regable (nuevos regadíos) de Payuelos. En esta zona, la Junta ha comprometido en esta legislatura la ejecución de todas las actuaciones que le corresponden en esta zona, y en este momento con la ejecución del sector XVII, con las obras ya adjudicadas y la licitación de la línea eléctrica de los sectores VII, VIII, XIII, XIV, XV, XVI, XVII Y XX, publicada ya, se ha cumplido de forma completa el compromiso con esta zona, (la más importante en transformación en este momento en España).

La Junta de Castilla y León ha desarrollado en esta zona el regadío de 9.500 hectáreas, con una inversión de 70 millones de euros, que están totalmente ejecutados o en marcha.

En relación con las líneas para la optimización del uso de la energía en los regadíos, mediante la introducción de energía fotovoltaica en las comunidades de regantes modernizadas, y una vez que se han puesto en marcha las actuaciones para las primeras zonas previstas en el programa de eficiencia energética en los regadíos, se está ofreciendo a otras comunidades de regantes en esta situación la posibilidad de desarrollar estas inversiones.

Estas actuaciones permiten independizar el consumo eléctrico de la red, y por tanto de las tarifas, reduciendo el coste de este importante capítulo. Así se han mantenido contactos con las comunidades de regantes de la provincia de León para poder desarrollar estas inversiones con un apoyo económico de la Junta de Castilla y León del 50% de la inversión necesaria.

Demandas al Ministerio de Agricultura

Al mismo tiempo que Suárez-Quiñones ha explicado que la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural está avanzando en la concentración parcelaria de varias zonas de modernización de regadío de la provincia de León, ha señalado que se está demandando al Ministerio que incremente la dotación de fondos a Seiasa para que se incluyan nuevas zonas entre las actuaciones a encomendar por parte de la sociedad pública. De esa forma, se podrían suscribir los convenios con las comunidades de regantes y ejecutar las obras de modernización.

Además, el consejero ha incidido en que “la capacidad de la Cuenca Hidrográfica del Duero es la más baja de España en comparación con el resto de cuencas similares, situándose en torno al 30%, por lo que es necesario que, a través del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico y la Confederación Hidrográfica del Duero, se trabaje en incrementar la capacidad regulatoria hasta el 50%”.

Para ello, se precisa que la CHD no demore más la puesta en marcha de las actuaciones que están en el Plan Hidrológico vigente aprobado actualmente, y que inicie las obras de las regulaciones de la zona del Órbigo, el Carrión y la presa de Lastras de Cuéllar en el Cega.

La primera de ellas (zona del Órbigo), consistente en la ejecución de las balsas de La Rial y Los Morales, tiene declaración de impacto ambiental favorable y no hay justificación en contra para iniciar esta infraestructura.

Otras demandas al Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico

Las obras de las zonas de Alto Villares, Presa de la Tierra y Velilla de la Reina, cuyos convenios ya están firmados (en plena pandemia), se comenzarán tan pronto como el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico publique las correspondientes resoluciones ambientales. Y de esta forma se podrían iniciar las licitaciones y ejecutar las obras de modernización. Estas obras comprenden 4.500 hectáreas y suponen 50 millones de euros de inversión.

Beneficios del regadío en el desarrollo rural

Los efectos del regadío en el desarrollo rural, la creación de empleo, el equilibrio territorial y la dinámica poblacional son muy importantes, tal y como lo demuestran los siguientes datos:

  • Las producciones por hectárea en el regadío en Castilla y León son 3,5 veces superiores a las del secano. Algo que adquiere especial importancia si se une a las consecuencias que el cambio climático tendrá en las mismas.

  • La densidad de población es hasta tres veces superior en zonas de regadío de alta intensidad respecto a zonas de secano. La proporción de mujeres respecto a hombres es superior en zonas de riego y estas presentan unas tasas de actividad muy superiores y el número de trabajadores es 3,6 veces mayor.

  • El número de incorporaciones de jóvenes agricultores es 6,5 veces superior en zonas de alta intensidad de riego que en zonas de secano.

Además, la modernización de regadíos multiplica los efectos. En primer lugar, a nivel medioambiental, ya que se reduce el uso del agua en torno a un 20% y disminuye la contaminación difusa sin reducir la capacidad productiva de los cultivos.

En segundo lugar, a nivel económico, dado que la producción de una hectárea modernizada es un 32% superior que la de una hectárea de riego en una zona no modernizada. A eso hay que sumar que el coste de riego por aspersión en una zona modernizada es un 34% inferior al coste del riego por aspersión en una zona no modernizada.

Y en tercer lugar, a nivel social, teniendo en cuenta que el número de incorporaciones de jóvenes en zonas modernizadas es un 80% superior respecto a zonas de regadío no modernizadas.