La Delegación diocesana de Manos Unidas de Astorga ya tiene dos nuevos proyectos asignados en África dentro de la Campaña contra el Hambre 2023. Una campaña que lleva por lema ‘Frenar la desigualdad está en tus manos’ y que nos alerta sobre la “situación de pobreza y hambre en el cono Sur que afecta de un modo especial a las mujeres”, según indica en su carta el Obispo Jesús Fernández. “Aunque ha crecido su empleo, en general se trata de trabajos no remunerados ni reconocidos o, en su caso, que proporcionan ingresos insuficientes para desarrollar una vida digna. Sobre sus hombros se carga el cuidado de los campos, del hogar y la familia. Este esfuerzo, unido a una deficiente alimentación, explica que sufran anemia casi la mitad de las mujeres que tienen entre 15 y 45 años”, añade el prelado asturicense.

Proyectos

En este 2023, Manos Unidas Astorga tratará de financiar los dos proyectos comprometidos gracias a la colaboración generosa de los diocesanos. Por un lado, se pretende mejorar la calidad de vida en el centro Akwaba de los Hermanos de la Salle en un barrio marginal de Abidjan, Costa de Marfil, con una inversión de 49.500 euros, donde tratan de ayudar a los niños de la calle de entre 7 y 17 años con un hogar con capacidad para 60 personas y una escuela de primaria para 160 alumnos, además de cuidados médicos y psicológicos. También realizan talleres de artesanía y alfabetización para mujeres. En este caso, los Hermanos de La Salle solicitan la colaboración de Manos Unidas para la rehabilitación y equipamiento de la cocina y el comedor del centro. Los beneficiarios serán 75 niños (60 internos más otros 10 del barrio con necesidad de apoyo alimentario) que colaborarán en la limpieza del recinto, e indirectamente a los 160 niños de la escuela, a los 20 aprendices, 60 mujeres de los cursos de alfabetización, educadores y monitores y el resto del barrio (unas 2.000 personas).

Y por otro, el proyecto de acceso al agua potable en la zona rural de Mbwindi, en la Diócesis de Chipata, Zambia, frontera con Malawi, donde apenas vive el 13% de la población del país, costará 42.396 euros. Sus habitantes se dedican a la agricultura con medios muy rudimentarios y el 70% de las actividades agrícolas las realizan las mujeres. Las decisiones las toman los hombres y la violencia de género está muy extendida. Además, las escuelas y hospitales están a largas distancias, no hay transporte y la falta de agua potable provoca que la diarrea y otras enfermedades se hayan convertido en muy comunes, con un incremento de la mortalidad infantil. En este contexto, el Obispado de Chipata viene solicitando la colaboración de Manos Unidas para perforar 10 pozos que contarán con bombas manuales en las comunidades más afectadas. Beneficiarán a 8.500 personas que aportarán los terrenos, los materiales y el trabajo para construir las vallas de protección y los costes de manutención y estancia de los equipos de perforación.