La junta vecinal de Murias de Rechivaldo repartirá un roscón de reyes y un bote de nata en cada casa. Un gasto que afrontan debido a que, con motivo de la pandemia, no se han podido celebrar fiestas al 100 por 100. “Hemos querido tener este gesto para que todos los vecinos se sientan más a gusto”, ha dicho el presidente, Amando Alonso.

Además, a comienzos de año la junta vecinal aprobará una ordenanza de ayuda de libros y otra de apoyo a la natalidad que dotará con 250 euros por cada recién nacido en el pueblo.

En cuanto a obras se ha acometido parte del adoquinado de la calle Nueva, que se seguirá ampliando, y además se ha cubierto la pérgola que está a disposición de quien quiera usarla. “Siempre estamos dispuestos a hacer y a pedir para mejorar el pueblo”, ha dicho el pedaneo, consciente de la importancia de trabajar por todos los vecinos.