Marino Amaya, artista astorgano de formación ecléctica en España (nn su juventud fue pastor, carpintero y tejedor. Se formó en Salamanca y Madrid aunque recorrió el mundo para impregnarse de la estética y saberes de otros lugares) y con una carrera artística muy influenciada por sus viajes por toda Europa, Egipto o Palestina, es uno de los máximos exponentes de la escultura astorgana contemporánea.
Sus obras están presentes en toda la geografía española (Astorga, León, Madrid, Málaga, Salamanca, etc) y en colecciones tan importantes como la del Vaticano o la Fundación Rockefeller (EEUU).
Con “Reposo”, escultura en bronce, reconvertirá su estilo academicista para hacerse más esquemático y personal, sin abandonar la figuración. Obra sintética y sencilla, es un buen exponente de su producción más vanguardista e interesante.