El Ayuntamiento de Astorga trabaja a contrarreloj para dar solución a la nueva situación que se avecina a partir de enero de 2024, cuando la Diputación disuelva Gersul y sean los ayuntamientos de más de 10.000 habitantes los encargados de gestionar el cobro de la tasa que hasta ahora venía del consorcio provincial.

Una realidad que se ve reflejada en la nueva ordenanza que se llevará a comisión de cuentas este viernes y en próximos días a un pleno extraordinario. A ello se añade, como han explicado los concejales Laura Torralba y Julián García, el hecho de la entrada en vigor de dos nuevos impuestos aprobados por el Gobierno de Pedro Sánchez y que hacen que la tasa se eleve.

En el caso de los hogares, el recibo que antes pasaba Gersul se encarece de los 38 a los 53 euros y para oficinas, comercios, industrias y locales religiosos la tasa mínima desde enero será de 122 euros que se irá aumentando en función de los metros cuadrados.

Los ediles han explicado que la previsión de ingreso que tiene Diputación es de 500.474 euros a razón de 112 euros por tonelada tratada. A ello hay que sumar otros casi 40.000 euros por la gestión, que asume el ayuntamiento.

Desde el equipo de Gobierno se han mostrado “muy en contra” de esta medida adoptada por la Diputación” y aclaran que “no es un nuevo impuesto, es el mismo, salvo que antes lo gestionaba la institución provincial y ahora el ayuntamiento”, reiterando que “la subida de la tasa responde a los nuevos impuestos”.

En Astorga hay más de 5.900 viviendas, 431 comercios, 116 industrias y 149 oficinas. La previsión de ingreso con las nuevas tasas es de 491.454 euros. No obstante, 2024, han asegurado, es un año de transición.

En los municipios de menos de 5.000 habitantes el cobro lo gestiona directamente la Diputación.