Miguel Ángel González, presidente de la Federación interregional de alfareros, ha asegurado que cada año tiene más dificultad organizarla porque coincide con 5 o 6 ferias de capitales de provincia. Además, "la alfarería está condenada a desaparecer. En mi caso, yo soy quinta generación y se acaba conmigo”, ha dicho resignado.
“Lo importante de este feria, ha añadido, es que todos somos gente profesional y se compra directamente al alfarero o al ceramista. Todo es artesano. Es una feria muy conocida a nivel nacional y tener cinco días de cultura para disfrutar en familia es algo diferente a las fiestas propiamente dichas”, ha explicado.
Durante la feria habrá demostraciones en vivo a la una y a las ocho de la tarde, todos los días, y este año para el concurso se les ha encargado la elaboración de una jarra. Los cuatro primeros premios están dotados de 250 euros cada uno, gracias a Caja Rural y al ayuntamiento.
Por último, Miguel Ángel ha propuesto hacer un museo alfarero en La Bañeza para poder albergar todas las piezas elaboradas en esta tradicional feria.