Las obras que se han llevado a cabo en esta vía, en una longitud total de 3.980 metros, han consistido en la ampliación de la calzada que, tras los trabajos, ha pasado de los 4 metros hasta alcanzar los 5,50. “Con esta actuación conseguimos mejorar la seguridad vial, ya que se hace más seguro el paso de los vehículos simultáneamente, ha explicado Aller.
Para conseguirlo, desde la institución provincial se han realizado labores de movimientos de tierras, estructuras y afirmado, tanto transversal como longitudinal. Del mismo modo, se habilitó un desvío provisional del tráfico durante las obras, que también incluyeron la limpieza de cunetas y la tala de los árboles y la retirada de la tierra vegetal afectados.
Además, se ha repuesto la señalización en base a las nuevas condiciones, se ha sustituido el balizamiento y las defensas que ya se encontraban deterioradas, y se han pintado las marcas viales pertinentes. Las obras comenzaron durante el pasado mes de febrero y han finalizado en octubre.