- Tres hermanos de la orden ofrecerán acompañamiento espiritual y acogida a quienes transiten el Camino de Santiago a su paso por la ciudad
Un nuevo albergue de peregrinos ha comenzado a funcionar en la calle San Javier de Astorga, en el edificio que hasta ahora albergaba la residencia de las Misioneras Apostólicas de la Caridad. Desde hace unos días, son los frailes franciscanos conventuales quienes se encargan de este espacio, con el objetivo de prestar atención pastoral y espiritual a los peregrinos que recorren el Camino de Santiago.
La comunidad está formada por tres hermanos franciscanos —el padre Jordi, el padre Pablo y el padre Mirko— que se han trasladado recientemente a la ciudad para centrarse en esta nueva labor. Su presencia supone un refuerzo significativo para la dimensión espiritual del Camino en la zona, así como una aportación pastoral concreta a la vida eclesial de Astorga.
Aunque el proyecto acaba de ponerse en marcha, la intención de los frailes es ofrecer acogida fraterna, escucha y espacios de oración a quienes llegan a la ciudad como parte de su peregrinación. La casa donde se ubica el albergue conserva el carácter de hospitalidad de su etapa anterior, ahora reorientado hacia esta nueva misión impulsada por la orden franciscana.
Con este nuevo albergue, la Iglesia particular de Astorga amplía su red de apoyo a los peregrinos, consolidando el papel de la ciudad como uno de los núcleos de referencia del Camino de Santiago. La apertura de este espacio no solo responde a una necesidad logística, sino que pone el acento en la dimensión espiritual del viaje, ofreciendo un lugar de encuentro y recogimiento para quienes buscan algo más que una experiencia física o turística.