La Rosa Peregrina ha llegado a Astorga. El médico y peregrino alemán, de origen venezolano, Norman Sinclair, ha visitado este lunes el Jardín de la Sinagoga para plantar allí este símbolo de unión entre los Caminos a Santiago, que ya se puede ver en muchos lugares del mundo. Sinclair ha recorrido 6.500 kilómetros de distintos caminos a lo largo de los años y ha estado plantando activamente esta rosa en la provincia de León, el Camino Lebaniego y otras rutas, con el apoyo de instituciones y comunidades locales. En este caso, la flor ha quedado plantada en este jardín emblemático de Astorga, junto al albergue de peregrinos Siervas de María.
La plantación de Astorga ha sido todavía más especial, ya que ha coincidido con otro peregrino alemán, Sven Hardt, que ha realizado el trayecto desde Cabo Norte con el objetivo solidario de ayudar a los niños que padecen cáncer a través de la asociación www.charity-hiker.com. Ahora le queda finalizar el último tramo desde Santiago de Compostela a Finisterre y el regreso a su país.
Esta iniciativa busca honrar la ruta y a los peregrinos, plantando esta flor resistente y de floración abundante a lo largo de los senderos y también en lugares emblemáticos. En nuestra comarca ya se ha plantado la Rosa Peregrina en el Monasterio de Villoria, en Santa Marina del Rey, en Benavides y en Villamejil, como nos ha contado Severino Fuertes, de la Asociación de Amigos del Camino de Künig.
La Rosa Peregrina proviene de la variedad “Castell d'Alaquás”, de rojo intenso, que creó Matilde Ferrer en Valencia y que Sinclair descubrió en 2020. Desde entonces se ha erigido en símbolo de los Caminos a Santiago.