El proyecto tiene como objetivo la modernización y adecuación de los viales a las necesidades de accesibilidad y movilidad sostenible actuales, con la reparación integral de pavimentos, aceras, señalización horizontal y vertical, además de la mejora de infraestructuras subterráneas.
En la actualidad, la calle presenta un notable deterioro: pavimentos obsoletos, aceras reducidas que no cumplen la normativa vigente sobre accesibilidad y una ordenación de tráfico deficiente.
Con esta intervención se llevará a cabo la renovación de pavimentos con aceras de hormigón frastasado y calzada asfáltica. Implantación de aceras más amplias, adaptadas a la normativa de accesibilidad y supresión de barreras arquitectónicas.
Reordenación del tráfico y aparcamientos, con sentido único de circulación. Nueva señalización horizontal y vertical. Elementos de drenaje superficial y canalización subterránea y arquetas para alumbrado público, baja tensión y telecomunicaciones.
La alcaldesa, Alicia Gallego, ha destacado que “estas obras se enmarcan en nuestro compromiso con un municipio más accesible, moderno y sostenible, en el que los peatones ganan espacio y seguridad”.
Con esta actuación el ayuntamiento continúa desarrollando pequeñas pero decisivas mejoras en la red de viales municipales, avanzando hacia un modelo urbano más cómodo, seguro y adaptado a las personas.