La administración bañezana que consignó el número vendió la totalidad de las 198 series, una cifra poco habitual que ha permitido una distribución muy amplia del premio, tanto entre particulares como a través de participaciones de colectivos, empresas y establecimientos hosteleros.
Entre los agraciados figuran La Bañeza FC, Gráficas Nino y la Cafetería Noche y Día, además de otros puntos de venta como el Bar Isla y el Bar Ulises, donde se habían distribuido décimos y participaciones del número premiado.
La responsable de la administración, Ana, ha explicado que el número “llega íntegro todos los años” y que, en esta ocasión, se produjo un importante intercambio con otras administraciones. En concreto, se enviaron 50 billetes a Villablino, 15 a Pola de Gordón y varios más a una administración de Madrid, lo que ha permitido que el premio se extienda más allá de La Bañeza.
Ana ha relatado que se encontraba atendiendo al público cuando comprobó el número en la bola del sorteo y reconoció que la reacción fue inmediata. Subrayó además que el reparto ha sido posible gracias a la colaboración entre administraciones, lo que ha hecho que “varios compañeros también hayan dado premio”.
Parte del Gordo ha tenido también un impacto social directo. En Villablino, una porción del premio ha llegado a la Asociación Alzheimer Villablino, que había distribuido participaciones del número 79.432. El premio permitirá reforzar sus programas de atención y apoyo a personas con Alzheimer y a sus familias, un respaldo económico especialmente relevante para una entidad de carácter asistencial.
Un impulso tras un año complicado
Desde la administración bañezana se ha destacado que el premio llega tras un año difícil para La Bañeza y la comarca, marcado por el cierre de Azucarera y por los incendios que han afectado a varios pueblos del entorno. En este contexto, el Gordo supone un impulso económico y anímico para vecinos, negocios y colectivos locales.
Durante la mañana, el ambiente en la ciudad ha sido de celebración contenida pero constante, con brindis improvisados y vecinos acercándose a la administración para compartir la noticia de un premio que, más allá de las cifras, vuelve a situar a La Bañeza en el mapa de la Lotería de Navidad