• El proyecto incluye cursos de formación, entrega de material, reforestación con castaños y recuperación de abrevaderos dañados por el fuego
  • La iniciativa formará a 60 personas y dotará a las localidades de equipamiento básico para mejorar la respuesta y la prevención en el medio rural
  • Con un presupuesto superior a los 10.000 euros, la actuación busca reforzar la resiliencia de comunidades afectadas por los incendios forestales

La organización SOS Wildfire desarrolla en la comarca de Astorga un proyecto de prevención, formación y restauración ambiental dirigido a los municipios de Filiel, Pobladura de la Sierra y Felechares de la Valdería, tres localidades especialmente expuestas al impacto de los incendios forestales en los últimos años. La iniciativa combina cursos de formación básica, dotación de material, reforestación y recuperación de infraestructuras ganaderas, con un presupuesto que supera los 10.000 euros y que será asumido íntegramente por la entidad.

El proyecto parte de un diagnóstico compartido en amplias zonas rurales de León y Zamora, donde los incendios forestales han aumentado en número y extensión como consecuencia de las condiciones climáticas extremas y de factores de origen humano. Castilla y León ha registrado más de 13.600 incendios forestales en la última década, con episodios especialmente graves como los de la Sierra de la Culebra o Llamas de Cabrera, que tuvieron una incidencia directa en el noroeste de la provincia de León.

Desde esta perspectiva, SOS Wildfire apuesta por reforzar el papel de las comunidades locales, no solo en la extinción, sino en la prevención, la respuesta inicial y la recuperación del territorio tras el paso del fuego. En este contexto se enmarca la colaboración con algunos integrantes de las BRIF y con la ONG SOS Wildfire, que coordina el proyecto.

Uno de los ejes centrales será la formación. Está prevista la impartición de tres cursos básicos de incendios forestales, uno en cada municipio, con una capacidad de 20 plazas por acción formativa. En total, se formará a 60 personas mediante una metodología teórico-práctica, participativa y adaptada al entorno rural. Los cursos estarán impartidos por bomberos forestales de la propia organización y abordarán tanto la actuación segura ante un incendio como las nociones fundamentales de prevención.
De forma paralela, el proyecto contempla la entrega de material básico a cada ayuntamiento para mejorar la capacidad de respuesta ante un posible incendio. Cada localidad contará con batefuegos, mochilas de agua, herramientas manuales, guantes ignífugos y gafas de protección, un equipamiento pensado para apoyar las primeras actuaciones en el entorno inmediato.

La restauración ambiental constituye otro de los pilares de la intervención. En cada municipio se plantarán 500 castaños autóctonos, una especie seleccionada por su valor ecológico y económico, tanto para la biodiversidad como para la apicultura y la economía local. A esta acción se suma la evaluación y reparación de abrevaderos dañados por los incendios recientes, infraestructuras clave para la ganadería extensiva y para la fauna silvestre en periodos de sequía.

El proyecto incluye además apoyo a los ganaderos mediante la adquisición de alimento para el ganado, con el objetivo de paliar las pérdidas económicas derivadas de los incendios y de las restricciones de pasto en zonas afectadas. La organización no descarta ampliar las actuaciones si los ayuntamientos plantean nuevas necesidades alineadas con la prevención y la gestión del riesgo forestal.

Todas las acciones se desarrollarán bajo un enfoque de sostenibilidad y respeto al conocimiento local, en línea con los objetivos de desarrollo sostenible. Las fechas concretas de los cursos y de las intervenciones en el territorio están pendientes de confirmación en coordinación con los ayuntamientos de Filiel, Pobladura de la Sierra y Felechares de la Valdería. Para más información sobre el proyecto y la entidad promotora puede consultarse la página web de SOS Wildfire.