• La Biblioteca Municipal, cierres reiterados y falta de planificación
  • La cesión de un camión de basura reabre el debate sobre el doble rasero político

El Grupo Municipal Socialista de Astorga ha hecho públicos dos comunicados en los que cuestiona la gestión del actual gobierno municipal del Partido Popular, poniendo el foco tanto en el funcionamiento de la Biblioteca Municipal como en la coherencia del PP respecto a la colaboración entre administraciones. En el primero de ellos, los socialistas denuncian los continuos cierres y cambios de horario de la Biblioteca, mientras que en el segundo recuerdan las duras críticas vertidas en el pasado por el PP cuando gobernaba el PSOE, críticas que contrastan con actuaciones similares llevadas a cabo ahora desde el ayuntamiento de Astorga en relación con la cesión de un camión de basura municipal al ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo. A continuación, se reproducen íntegramente ambos comunicados.

1. La Biblioteca merece más atención

Cada poco tiempo los usuarios de la Biblioteca se encuentran con un papel en la puerta, en el que se indica que de tal a tal fecha se cierra este servicio fundamental, total o parcialmente. Recientemente se ha procedido a un cambio de calderas, que bien está, pero no en los días de mayor afluencia de usuarios, pues en Navidades la Biblioteca se llena con los habituales, y los estudiantes que cursan sus estudios en otras ciudades. La biblioteca para estos últimos, y no solo, es el lugar habitual “de trabajo”; en suma, un servicio esencial para parte de la ciudadanía. Recientemente , el miércoles, ha sido reabierta, pero prontamente fue colocado otro aviso en la puerta, con horario tan solo de mañana.

Nunca pasó este descontrol que lleva, en la principal instalación cultural de la Ciudad, el gobierno municipal del PP, y bien estaría que, de ahora en adelante, corrigiera esta carencia.

1. La coherencia que nunca llega: del escándalo a la normalidad

La memoria política suele ser corta, pero los hechos permanecen. En su día, los concejales del Partido Popular de Astorga criticaron con dureza y estridencia el que un camión de recogida de basura del Ayuntamiento de Benavente, gobernado por el PSOE, prestara servicio de manera puntual en Astorga, también con un gobierno socialista. Se habló entonces de “chapuza”, de “improvisación”, de “falta de gestión”, se enviaron fotos a la prensa con descalificaciones y se cuestionó la legalidad de la colaboración entre ayuntamientos. Los ataques, por otra parte, hacia el alcalde benaventano, por prestarnos esta ayuda, fueron totalmente improcedentes.

Hoy, sin embargo, la realidad vuelve a poner a cada cual frente al espejo.
Aunque no ha sido hecho público por el gobierno municipal del Partido Popular, es ahora el Ayuntamiento de Astorga el que cede un camión de basura para garantizar el servicio en San Andrés del Rabanedo ante una avería. Y, de repente, lo que antes era un escándalo político se convierte en una solución lógica, responsable y necesaria.

¿En qué quedamos?

La colaboración entre administraciones para garantizar servicios esenciales no solo es legal, sino que es una práctica habitual y deseable cuando hay voluntad de cooperación institucional. Lo fue entonces y lo es ahora. La diferencia no está en el hecho, sino en quién gobierna.

Cuando gobernaba el PSOE, el PP criticaba.
Cuando gobierna el PP, el mismo gesto se aplaude o se silencia.

Esta forma de hacer política no responde al interés general, sino a una estrategia de desgaste permanente basada en la hipocresía y la falta de coherencia. No se puede condenar una actuación por sistema y luego reproducirla sin una mínima autocrítica ni explicación pública.

Desde Astorga, muchos ciudadanos se preguntan hoy si alguien del Partido Popular gobernante tendrá la honestidad política de reconocer que se equivocaron entonces o, al menos, de admitir que aquello que denunciaron como escandaloso era, en realidad, una actuación responsable.

Porque colaborar no es un problema.
El problema es criticar lo que uno acaba haciendo.

Y eso, por mucho que se intente maquillar, tiene un nombre muy claro: doble rasero.

Grupo Municipal Socialista