- Las familias reclaman poder elegir entre instituto o colegio en los dos primeros cursos de Secundaria y se suman a una plataforma provincial que ya agrupa a cerca de 60 ampas
El AMPA del CEIP Blanco de Cela de Astorga ha convocado una concentración para reclamar que primero y segundo de la ESO puedan impartirse también en los colegios públicos, de modo que las familias puedan elegir si sus hijos continúan en el centro o se incorporan al instituto a los 12 años.
La iniciativa se enmarca en un movimiento provincial que, según sus impulsores, agrupa ya a cerca de 60 asociaciones de madres y padres y cuenta con el respaldo de más de 3.000 familias leonesas. La reivindicación se dirige especialmente a las zonas rurales, donde la transición al instituto implica en muchos casos desplazamientos diarios y cambios bruscos de entorno.
“No es sobreproteger, es proteger”
Desde el AMPA del Blanco de Cela, su secretaria y madre del centro, Laura Liébana, explica que la petición responde a criterios educativos y madurativos: “Los niños de 11 y 12 años están en un momento muy crítico de crecimiento emocional. No es sobreprotegerlos, es protegerlos y darles lo que necesitan en cada etapa”, señala.
Las familias sostienen que el paso al instituto supone compartir espacios con alumnado de mayor edad y, en algunos casos, con adultos que cursan Formación Profesional, algo que consideran “contraproducente” a edades tempranas. También apuntan a que en los colegios existen apoyos específicos —como PT (Pedagogía Terapéutica), AL(Audición y Lenguaje) u orientación— que, según afirman, no están disponibles en las mismas condiciones en Secundaria.
La propuesta no plantea una imposición, subrayan, sino una opción: “Solo pedimos poder elegir, igual que ocurre en centros privados o concertados. Quien quiera llevar a sus hijos al instituto podrá hacerlo; quien prefiera que continúen dos años más en el colegio, también”, explican.
Arraigo y conciliación
En el caso de Astorga y su entorno, el colegio recibe alumnado de varios pueblos, lo que, a juicio de las familias, convierte la medida en una herramienta para favorecer el arraigo y facilitar la conciliación: “Sería una forma de mantener los centros y evitar que las clases se vayan quedando mermadas”, apuntan.
El movimiento provincial ya ha convocado concentraciones ante la Dirección Provincial de Educación para visibilizar la demanda. Desde el AMPA del Blanco de Cela aseguran que continuarán movilizándose “para que esta medida se tenga en cuenta”, dentro de una plataforma que integra asociaciones de distintos puntos de la provincia.
El debate, además, no es ajeno a la cuestión competencial, ya que la normativa estatal establece actualmente que los centros de Secundaria deben impartir la etapa completa. Mientras tanto, las familias mantienen su reivindicación: que la escuela pública ofrezca la misma posibilidad de elección que otros modelos educativos.