• El ayuntamiento da por finalizadas las reparaciones contra las humedades y anuncia la incorporación de dos obras donadas por el escultor Salvador Amaya

Los cubos repartidos por el suelo para recoger goteras ya forman parte del pasado en la Casa Panero. El ayuntamiento de Astorga ha dado por finalizadas las principales reparaciones realizadas en el edificio literario, afectado durante años por filtraciones y problemas de humedad, y ha anunciado además la futura instalación de dos nuevas esculturas en los jardines del museo.

El alcalde de Astorga, José Luis Nieto, y el concejal de Cultura, Tomás Valle, han mostrado este jueves el resultado de las actuaciones realizadas tanto en las galerías de madera como en la cubierta y varias dependencias interiores de la casa: “Más de 30 calderos tenían que sujetar las goteras cada vez que llovía”, ha explicado Nieto durante la visita a los medios.

Los trabajos han incluido la restauración y pintura de las galerías exteriores, la reparación de tejados y planchas deterioradas y distintas intervenciones interiores para frenar el deterioro provocado por la humedad. Parte de las actuaciones han sido ejecutadas por la brigada municipal y otra parte mediante contratación externa.

“Pudimos comprobar en las semanas pasadas, cuando han venido estas tormentas, que no ha entrado ni una sola gota de agua”, ha señalado el alcalde, que ha agradecido el trabajo realizado por los operarios municipales.

La principal novedad anunciada durante la visita ha sido la futura incorporación de dos esculturas donadas por Salvador Amaya, hijo del escultor Marino Amaya y autor de varias obras monumentales recientes como la dedicada al capitán Alatriste en Cartagena o la escultura de los Tercios en Madrid.

Una de las piezas será un busto y la otra una obra en bronce que se instalarán en los jardines de la Casa Panero, junto a la escultura de Leopoldo Panero realizada por Marino Amaya, ya restaurada y limpiada recientemente: “¿Qué mejor lugar que la Casa Panero?”, ha planteado Nieto al explicar la relación cercana entre las familias Panero y Amaya.

El ayuntamiento prevé además impulsar una nueva actuación para facilitar el acceso de personas con movilidad reducida mediante una rampa de entrada. El proyecto, todavía pendiente de autorización por parte de los albaceas de la herencia, rondaría los 30.000 euros.

La Casa Panero continuará funcionando mediante visitas organizadas desde la oficina de turismo y ampliará horarios durante el verano, cuando aumenta la llegada de visitantes y actividades culturales. Según explicó el concejal de Cultura, varios colegios de la ciudad ya han solicitado nuevas visitas antes de final de curso.