La Bañeza continúa avanzando en la implantación del quinto contenedor, destinado a la recogida selectiva de residuos orgánicos, una iniciativa que permitirá mejorar la gestión de residuos y adaptarse a las exigencias medioambientales establecidas por la normativa vigente. El consistorio se sitúa entre los primeros municipios de la provincia de León en completar el proceso necesario para la puesta en marcha de este servicio, que será de obligado cumplimiento para todos los ayuntamientos.

La gestión del sistema se realiza en colaboración con Acciona, empresa adjudicataria del servicio de limpieza y recogida de residuos en La Bañeza. El objetivo es facilitar tanto a empresas como a particulares la correcta separación de la materia orgánica para su posterior valorización. Los residuos recogidos serán trasladados a una planta especializada ubicada en Zambroncinos del Páramo, donde se transformarán en compost o humus orgánico destinado a usos agrícolas.

En esta primera fase, los esfuerzos se centran especialmente en los establecimientos de hostelería y restauración, sectores que generan una cantidad significativa de residuos orgánicos. Paralelamente, se está desarrollando una campaña informativa dirigida a la ciudadanía para dar a conocer el funcionamiento del nuevo servicio y preparar su futura implantación en los hogares.

El Ayuntamiento recuerda que todas aquellas personas interesadas en participar en el programa podrán solicitar información tanto en las dependencias municipales como a través de Acciona. Del mismo modo, también podrán informarse sobre los sistemas de recogida destinados a restos de podas y siegas.

La implantación de los contenedores marrones en la vía pública se realizará de manera gradual en los próximos meses. Su utilización requerirá una llave de acceso, que será entregada a los usuarios adheridos al sistema, junto con un caldero aireado que facilitará la recogida de los residuos orgánicos en los domicilios.

Entre los materiales que podrán depositarse en este contenedor se encuentran restos de frutas y verduras, carne y pescado, conchas de marisco y frutos secos, restos de pan, posos de café e infusiones, papel de cocina usado, restos vegetales, tapones de corcho y otros residuos orgánicos biodegradables.