Según Nietzsche, tener mala memoria permite disfrutar varias veces de las mismas cosas como si fuera la primera vez. En el caso de los concejales socialistas de nuestro ayuntamiento, su mala memoria no tiene nada de filosófica ni de entrañable.
Es simple amnesia política interesada. Y lo más grave es que esa desmemoria selectiva lleva años instalada en su forma de hacer política.
No vamos a detenernos ahora en enumerar todos los episodios de desmemoria que han protagonizado durante las décadas en las que ocuparon el gobierno municipal. Bastante tuvieron ya los ciudadanos con padecer sus silencios, sus contradicciones y su gestión.
Lo verdaderamente revelador es que ha sido precisamente en estos tres años en la oposición cuando más al descubierto han quedado sus carencias, sus incoherencias y su falta absoluta de credibilidad.
La oposición tiene algo terrible para quien viene de gobernar durante tantos años: memoria documental.
Y eso es exactamente lo que peor soportan quienes jamás han hecho el más mínimo ejercicio de autocrítica, ni han mostrado propósito alguno de enmienda por sus errores y atropellos.
Hace apenas unos días, en su nueva estrategia de culpar al actual equipo de gobierno incluso de su propia incompetencia y desmemoria, denunciaban públicamente el supuesto abandono del edificio del ECYL, reclamando al Ayuntamiento su reparación y responsabilizándonos además del traslado del SEPE a la vecina ciudad de La Bañeza.
Una vez más, la realidad ha desmontado su relato en cuestión de minutos.
Porque estos señores viven instalados en una desmemoria absoluta que les lleva a lanzar acusaciones falsas, manipulaciones burdas y declaraciones construidas sobre la mentira.
Exactamente la misma forma de actuar que marcó los mandatos del Sr. Perandones: repetir una falsedad esperando que nadie se moleste en comprobarla.
Pues bien, esta vez sí habrá respuesta. Y además será muy sencilla de entender para todos los astorganos.
Comencemos.
El edificio donde actualmente se encuentran el SEPE y el ECYL es propiedad al 100%, en pleno dominio y con carácter de bien patrimonial, del ESTADO ESPAÑOL, tal y como consta en el Registro de la Propiedad.
El SEPE depende directamente del Ministerio de Trabajo, controlado por Yolanda Díaz, y ha sido precisamente ese ministerio quien ha decidido unilateralmente trasladar dicho servicio a La Bañeza.
Por su parte, la Junta de Castilla y León va a realizar una importante inversión superior al millón de euros para adecuar el edificio del colegio Panero como futuras oficinas del ECYL. Un edificio, por cierto, de titularidad autonómica.
Por tanto, el edificio que actualmente ocupa el ECYL no es municipal, pese a que así lo afirmaron públicamente estos concejales en otro ejercicio más de ignorancia o manipulación deliberada.
Y si el edificio no es municipal, resulta sencillamente imposible que el Ayuntamiento pueda acometer unas reparaciones que no le corresponden legalmente.
Lo que sí debería explicar el Sr. Perandones a los astorganos es cómo pudo firmar un documento cediendo un local de un edificio que no era municipal.
También debería explicar cómo trabajadores municipales realizaron actuaciones y reparaciones en inmuebles ajenos al patrimonio del Ayuntamiento.
Eso sí sería interesante conocerlo.
Ayer, durante el pleno ordinario celebrado en nuestro Ayuntamiento, volvió a quedar retratada la dimensión real de la desmemoria socialista. Tan grande como su desfachatez. Tan grande como el ridículo del Sr. Perandones cuando se le mostraron públicamente los documentos que desmontaban sus acusaciones y dejaban en evidencia otra de sus habituales cacicadas políticas.
Existen estudios clínicos que afirman que la suplementación con vitamina B12 ayuda a recuperar la memoria. También dicen que el consumo diario de dos kiwis favorece la actividad cerebral.
Visto lo visto, quizá deberían empezar cuanto antes.