• La placa dedicada al que fue obispo de Astorga y uno de los vecinos más ilustres de Villamarín de Salcedo ha sufrido desperfectos por causas que se desconocen

Apenas unos años después de su instalación, la placa que recuerda en Villamarín de Salcedo la figura de Juan Antonio Menéndez Fernández ha aparecido dañada, una imagen que ha causado malestar entre vecinos de esta pequeña localidad asturiana.

El reconocimiento estaba dedicado al que muchos consideran el vecino más destacado de la historia reciente del pueblo. Nacido en Villamarín, Juan Antonio Menéndez llegó a convertirse en obispo de Astorga, diócesis que dirigió entre 2015 y 2019 y en cuya Catedral descansan sus restos tras su fallecimiento.

Los daños en la placa se han conocido durante los últimos días y, por el momento, se desconocen las circunstancias en las que se produjeron. La pieza formaba parte del homenaje que la localidad rindió al religioso tras su muerte, como recuerdo permanente de una trayectoria que llevó el nombre del pueblo más allá de Asturias.

La aparición de la placa deteriorada ha provocado tristeza entre quienes impulsaron aquel reconocimiento y entre vecinos que conservan el recuerdo de una figura muy vinculada a su tierra natal pese a desarrollar buena parte de su labor pastoral lejos de ella.

Juan Antonio Menéndez falleció de forma repentina en mayo de 2019. Su muerte causó una profunda conmoción tanto en Asturias como en la diócesis de Astorga, donde recibió sepultura en la seo astorgana y donde su figura sigue siendo especialmente recordada.