• El centro educativo ha implicado a sus 115 alumnos en un proyecto sobre la vida y la obra del arquitecto que continuará el próximo curso

Lo que empezó con unos libros sacados de la biblioteca acabó convirtiéndose en una de las experiencias educativas más ambiciosas del curso en el CEIP Blanco de Cela. Meses después de aquel primer acercamiento a la figura de Antoni Gaudí, el trabajo desarrollado por todo el centro ha recibido un reconocimiento especial: el Palacio de Gaudí ha nombrado este miércoles al colegio embajador de la institución.

La distinción pone el broche a un proyecto en el que han participado los 115 alumnos del centro, desde Infantil hasta sexto de Primaria, junto a todo el claustro, el profesorado de apoyo y el maestro colaborador José Manuel Rivera. Durante el curso, Gaudí ha estado presente en buena parte de la actividad escolar, desde el plan de lectura hasta los trabajos artísticos, las investigaciones en el aula o la grabación de podcasts.

La directora del centro, María del Pilar Martínez, ha recordado que la iniciativa nació a través del proyecto “Gaudí en León”, en el que el Blanco de Cela fue seleccionado junto a otros colegios de la provincia. El objetivo era acercar a los alumnos la figura del arquitecto y, al mismo tiempo, aprovechar la presencia en Astorga de una de sus obras más singulares.

El resultado puede verse estos días en los pasillos y aulas del colegio. Las puertas se han transformado en recreaciones de algunos de los edificios más emblemáticos de Gaudí. Las ventanas reproducen vidrieras inspiradas en su universo creativo y distintos rincones del centro exhiben mosaicos, chimeneas, criaturas fantásticas y trabajos realizados por los alumnos tras meses de investigación.

Detrás de esa transformación hay lecturas, redacciones, lapbooks, búsquedas documentales, actividades cooperativas y propuestas adaptadas a cada etapa educativa. También una colección de podcasts elaborados por los propios estudiantes, que han abordado la vida del arquitecto, la historia del Palacio Episcopal y las principales características de su arquitectura.

La coordinadora del proyecto, María Cruz López, ha destacado la implicación de toda la comunidad educativa y el interés que la figura de Gaudí ha despertado entre los escolares: “Tenemos a los niños locos con Gaudí”, ha resumido durante la presentación de los trabajos, convencida de que un solo curso no basta para abarcar toda la dimensión de su legado.

El reconocimiento ha sido entregado por el director del Palacio de Gaudí, Víctor Murias, que ha recorrido la exposición instalada en el centro y ha felicitado al profesorado por una iniciativa que considera un ejemplo de cómo acercar el patrimonio a las nuevas generaciones: “Ser embajadores consiste precisamente en eso: en llevar el Palacio y la obra de Gaudí a todos los públicos y a todas las edades”, ha señalado Murias. El director ha destacado además la capacidad del arquitecto para despertar la curiosidad de los más pequeños y ha defendido la necesidad de que los escolares conozcan y valoren el patrimonio de su propia ciudad.

La colaboración entre ambas instituciones no termina con este reconocimiento. El Palacio ha invitado al Blanco de Cela a participar el próximo otoño en unas jornadas educativas sobre arquitectura dirigidas a centros escolares. Además, los alumnos podrán visitar el edificio para comprobar sobre el terreno muchos de los elementos que han estudiado y recreado durante todo el curso.

El nombramiento llega como punto y seguido para un proyecto que seguirá creciendo el próximo año. En el Blanco de Cela tienen claro que la experiencia ha dejado huella. Como han resumido las profesoras encargadas de coordinar la iniciativa, Gaudí ya forma parte de la vida del centro.