Santa María del Páramo celebró el pasado fin de semana una jornada de convivencia en la que quedó patente que la edad no es un límite para disfrutar, compartir experiencias y crear nuevas amistades. Se trata del maratón “Singles Senior Parameses”, una original propuesta de convivencia que reunió a numerosos participantes en una intensa jornada repleta de actividades, diversión y buen ambiente.

La programación arrancó con “La Voz del Páramo”, un espacio de grabación de podcast instalado gracias al set donado por la Fundación CEPA. La actividad contó con la colaboración del Colectivo Mala Idea y de Rubén Ochoa y David Fernández, responsables de la dirección del proyecto radiofónico, que contribuyeron a crear un ambiente cercano y participativo.

Durante la primera parte del programa intervino el equipo Activos y Felices, que repasó las actividades desarrolladas a lo largo del curso en Santa María del Páramo. Posteriormente participaron la alcaldesa, Alicia Gallego, el concejal de Cultura, Juventud y Fiestas, Omar Sabaria, la concejala de Servicio Sociales y Turismo, Amparo Barragán, y la concejala de Educación y Sanidad, María del Carmen Mazariegos.

A lo largo de la conversación se puso de manifiesto la apuesta del Ayuntamiento por promover iniciativas que favorezcan el bienestar, la participación social y el envejecimiento activo. Los propios asistentes también tomaron la palabra para compartir recuerdos, experiencias y anécdotas personales, enriqueciendo un encuentro cargado de cercanía y emoción.

Tras la grabación llegó uno de los momentos más esperados de la jornada: “Al Gran Bingo de la Amistad y el Picoteo”. Mientras degustaban embutidos de la zona y empanada, los participantes disfrutaron de un juego lleno de sorpresas y situaciones inesperadas que provocaron numerosas risas. El Ayuntamiento preparó además diversos obsequios para quienes cantaron línea y bingo.

La tarde continuó con el taller “Baila conmigo”, una propuesta dinámica basada en la rueda de casino y en ritmos caribeños y pasodobles que permitió a todos los asistentes participar, independientemente de su experiencia previa. La actividad convirtió los nervios iniciales en diversión y favoreció la interacción entre los participantes.

Como colofón, la música de los años 70 y 80 puso la banda sonora a un animado fin de fiesta en el que desapareció cualquier atisbo de timidez. El broche final llegó de la mano de Juil, considerado uno de los DJs más veteranos en activo, que consiguió mantener la pista llena hasta el último momento.

La iniciativa volvió a poner de manifiesto que las ganas de disfrutar, compartir experiencias y crear nuevos vínculos no entienden de edad. El éxito de participación y el excelente ambiente vivido durante toda la jornada consolidan esta propuesta como una de las actividades más originales y entrañables del calendario social del municipio.