• El Seminario acoge desde este miércoles la tercera edición de los cursos de verano de la Universidad Complutense en la ciudad, dedicada esta vez a la influencia que ejercieron Astorga y el obispo Juan Bautista Grau en la obra del arquitecto

Cuando se habla de Antonio Gaudí, la mirada suele dirigirse a Barcelona. Desde este miércoles, Astorga invita a volver la vista hacia una ciudad que también forma parte de la historia del arquitecto. El Aula Magna del Seminario acoge el curso de verano «Gaudí en Astorga: lo que Astorga dio a Gaudí y lo que Gaudí dio a Astorga», una cita que, en pleno Año Gaudí, propone redescubrir el vínculo que unió al creador del Palacio Episcopal con la ciudad.

Organizado por la Universidad Complutense de Madrid y dirigido por el catedrático de Psicología Ubaldo Cuesta Cambra, el curso celebra este año su tercera edición en Astorga y cambia el enfoque respecto a años anteriores. Durante tres jornadas, especialistas de distintas disciplinas analizan cómo influyó la amistad entre el obispo Juan Bautista Grau y Gaudí en la evolución humana y espiritual del arquitecto, al tiempo que revisan la huella artística, cultural y simbólica que el Palacio Episcopal ha dejado en Astorga.

Durante la presentación, el alcalde, José Luis Nieto, ha subrayado la colaboración entre el ayuntamiento, el obispado, el Palacio de Gaudí y la Universidad Complutense para desarrollar la programación del Año Gaudí. También ha confiado en que estas jornadas ayuden a conocer mejor la historia de la ciudad y el legado que el arquitecto dejó en ella.

Ese intercambio de influencias da sentido al curso. Ubaldo Cuesta ha defendido que el Palacio Episcopal no puede entenderse solo como una obra de arquitectura, sino también como el resultado del encuentro entre Gaudí y el obispo Grau. A su juicio, aquella amistad marcó la dimensión espiritual del arquitecto y terminó reflejándose en una de las obras más personales de su trayectoria.

El director del Palacio de Gaudí, Víctor Murias, ha recordado que, aunque el nombre del arquitecto se asocia casi siempre a Cataluña, tres de sus edificios se levantan fuera de esa comunidad y uno de ellos está en Astorga. Por eso ha animado a los participantes a descubrir el Palacio Episcopal como una pieza clave para comprender la evolución de Gaudí, tanto desde el punto de vista artístico como personal.

El administrador diocesano, Javier Gay, ha invitado a los asistentes a mirar más allá de la arquitectura y a profundizar en la dimensión espiritual de Gaudí, convencido de que esa perspectiva ayuda a entender mejor su obra y la relación que mantuvo con el obispo Juan Bautista Grau.

El curso continúa hasta el jueves con conferencias, visitas y actividades en torno al Palacio Episcopal y a la figura de Antonio Gaudí. Durante estos tres días, Astorga se convierte en un lugar de encuentro para volver sobre una pregunta que sigue dando sentido a estas jornadas: qué dejó Gaudí en la ciudad y qué encontró aquí para transformar su manera de entender la arquitectura.