- La Junta Vecinal asegura que la entidad no ha reconocido al procurador elegido por el concejo del pueblo y ha remitido una baja que califica de “irrevocable”, una decisión de la que también ha informado al Obispado de Astorga
La Junta Vecinal de Celada de la Vega ha remitido a los medios una nota de prensa en la que explica los motivos que, según sostiene, han llevado al pueblo a abandonar la Pía Asociación de Procuradores de la Tierra de la Virgen de Castrotierra. El comunicado repasa el origen del conflicto, las gestiones realizadas durante los últimos años y la decisión adoptada por el concejo abierto, además de defender que la salida de la asociación no supone renunciar a la devoción por la Virgen de Castrotierra. A continuación reproducimos íntegramente la nota remitida por la Junta Vecinal.
NOTA DE PRENSA
Junta Vecinal de Celada de la Vega (León)
Celada de la Vega, 29 de mayo de 2026
El pueblo de Celada abandona la Pía Asociación de Procuradores de la Tierra de la Virgen de Castrotierra tras más de cuatro años de gestiones ignoradas
La Junta Vecinal ha remitido hoy una carta de baja irrevocable a la Asociación, denunciando la negativa reiterada a respetar la decisión soberana del Concejo abierto del pueblo
El pueblo de Celada de la Vega ha dado hoy un paso sin precedentes en su historia reciente: la Junta Vecinal, en nombre del Concejo abierto de vecinos, ha comunicado formalmente su baja definitiva e irrevocable de la Pía Asociación de Procuradores de la Tierra de la Virgen de Castrotierra, con sede en Astorga. La decisión, tomada con profundo pesar pero con absoluta firmeza democrática, pone fin a una tradición secular de participación del pueblo en la Rogativa de la Virgen de Castrotierra, una de las manifestaciones religiosas y culturales más arraigadas de la comarca.
La carta de baja ha sido comunicada simultáneamente al Obispado de Astorga, a quien se ha mantenido informado a lo largo de todo el proceso.
Cuatro años de intentos fallidos
El conflicto tiene su origen en la figura de la Procuradora de la Tierra, cargo que cada pueblo de la jurisdicción designa para representar a sus vecinos en el seno de la Asociación y que de ordinario recibe el encargo del pueblo sobre si se debe de votar la salida de la Virgen de Castrotierra o no debe hacerse. En diciembre de 2024, el Concejo ordinario del pueblo de Celada —máxima expresión de la democracia directa vecinal— decidió por mayoría cesar a la, hasta entonces, Procuradora y nombrar un nuevo representante. La Junta Vecinal comunicó inmediatamente este acuerdo a la Asociación.
Lo que vino después fue, según relata la Junta Vecinal, una sucesión de silencios, dilaciones y negativas. La cronología es elocuente:
Noviembre de 2022. En un acto previo de buena fe, la Junta Vecinal había ratificado formalmente a la Procuradora mediante documento suscrito por ella misma, en el que se hacía constar expresamente que el cargo no es hereditario y que quedaba sujeta a los acuerdos del Concejo. La propia interesada firmó ese documento.
Diciembre de 2024. El Concejo vota el cese y nombra nuevo Procurador. La Junta Vecinal comunica por escrito a la Asociación el cese de la anterior procuradora y el nombramiento del actual y legítimo.
Enero de 2025. La Asociación de Procuradores y Presidentes celebra su asamblea anual sin convocar al procurador ni representantes de Celada, en incumplimiento de sus propios estatutos, y sin comunicar acta ni resolución alguna sobre el asunto planteado.
Julio de 2025. La Junta Vecinal exige por escrito el acta de la asamblea y advierte que, de persistir el incumplimiento, recurrirá al superior eclesiástico de la diócesis.
Septiembre y noviembre de 2025. La Junta Vecinal se dirige al Secretario del Obispado de Astorga, D. Carlos Hernández Prieto, solicitando su mediación y una reunión para exponer la situación.
Febrero de 2026. Nuevo escrito a la Asociación, otorgando un plazo improrrogable de un mes para obtener respuesta. Se advierte expresamente que el silencio equivaldrá a negativa, y que en tal caso se solicitará la baja al Obispado.
Marzo de 2026. Último contacto con el Obispado. La Junta Vecinal expresa su voluntad de alcanzar una solución pactada, pero deja claro que la decisión del pueblo no puede demorarse indefinidamente.
Agotados todos los plazos y cauces, la Junta Vecinal comunicará al Concejo la decisión irrevocable de causar baja en la Asociación.
La cesada continuó ejerciendo públicamente el cargo
La Junta Vecinal denuncia además un hecho que califica de especial gravedad: la persona cesada por el Concejo ha continuado presentándose públicamente como Procuradora de la Tierra del pueblo de Celada con posterioridad a su destitución, participando en actos oficiales de la Asociación y figurando como tal en materiales de difusión pública, sin que la Asociación haya tomado medida alguna al respecto. A juicio de la Junta Vecinal, esta conducta supone una usurpación de la representación popular del pueblo, causando confusión y un daño irreparable a la dignidad del Concejo.
“Una tradición solo conserva su valor cuando descansa sobre la libertad”
La carta de baja remitida hoy concluye con las siguientes palabras, que la Junta Vecinal quiso que quedasen expresamente recogidas:
“La devoción de Celada a la Virgen de Castrotierra es antigua, sincera y enraizada en nuestra identidad como pueblo. Esta decisión no merma en absoluto esa devoción, ni supone abandono alguno de los valores que la Rogativa representa. Seguiremos siendo un pueblo devoto y respetuoso con la Virgen y con cuanto la rodea. Pero una tradición solo conserva su valor cuando descansa sobre la libertad, el respeto mutuo y la dignidad de los pueblos que la sostienen. Cuando una sola persona, amparada en la inacción de una institución, puede imponer su voluntad por encima de la voluntad soberana de un pueblo entero, esa tradición deja de ser un lazo para convertirse en una cadena. Y eso, el pueblo de Celada no puede ni debe aceptarlo.”