• La Sala Provincia inaugura este jueves una muestra con más de un centenar de obras del creador nacido en San Justo de la Vega, además de documentos, fotografías y audiovisuales que repasan toda su trayectoria artística y vital

El legado artístico de Rosendo García Ramos, ‘Sendo’ (San Justo de la Vega, 1948) vuelve a ocupar un lugar protagonista con la exposición ‘Sendo: el movimiento, lo trágico, la ruina y lo literario como creación’, que el Instituto Leonés de Cultura inaugura este jueves, 16 de julio, a las 19:30 horas en la Sala Provincia del Edificio Fierro de León. La muestra, de entrada gratuita, podrá visitarse hasta el próximo 13 de septiembre y ofrece un recorrido por la evolución creativa de uno de los artistas leoneses más singulares de las últimas décadas.

La exposición, comisariada por el director del Departamento de Arte y Exposiciones del ILC, Luis García Martínez, reúne una amplia selección de la obra del artista y recorre sus distintas facetas como dibujante, ilustrador, cartelista, grabador, docente, muralista, escultor, pintor y creador de acciones artísticas. En total se exhiben 54 pinturas, diez dibujos realizados con distintas técnicas, 33 grabados (monotipos) dedicados a la gastronomía del Quijote, cuatro serigrafías, dos esculturas y varios libros de poesía inédita ilustrados junto a autores como Antonio Gamoneda, Julio Llamazares, Ramón Núñez, Alfonso García o Juan Carlos Mestre.

La muestra incorpora además dos documentales dedicados a los happenings ‘Trashumus’ y ‘Queimoss’, junto con un conjunto de fotografías de ambas intervenciones, consideradas dos de los proyectos más representativos de la trayectoria de Sendo y del arte contemporáneo leonés.

Nacido en San Justo de la Vega en 1948, Sendo quedó huérfano siendo muy joven y estudió en el Seminario de Astorga antes de trasladarse a Madrid, donde inició Arquitectura Técnica y posteriormente cursó Bellas Artes en Madrid y Bilbao. Su estancia en el País Vasco estuvo marcada por la influencia de escultores como Jorge Oteiza y Eduardo Chillida, cuya huella se aprecia en buena parte de su obra.

A lo largo de su carrera realizó viajes por Francia, Italia, Grecia, Portugal y Marruecos, colaboró con el artista experimental Ángel Cosmos y, tras obtener en 1979 la cátedra de Dibujo, ejerció como profesor en el instituto de Astorga, donde dejó una profunda huella entre varias generaciones de alumnos. Más tarde trabajó en el Instituto Español de Lisboa y regresó posteriormente a su casa de San Justo de la Vega, desde donde contemplaba la Vega del Tuerto y el monte Teleno, paisajes que se convirtieron en uno de los principales refugios e inspiraciones de su obra.

Entre sus trabajos más recordados figura ‘Trashumus’, celebrado en 1986 con motivo del bimilenario de Astorga. La acción artística movilizó a cientos de personas y un rebaño de setecientas ovejas que recorrió la cañada real entre San Justo de la Vega y Astorga para reivindicar la trashumancia y el patrimonio cultural leonés. Un año después protagonizó ‘Queimoss’, una intervención en la que quemó una gran pintura de ochenta metros cuadrados como símbolo de renovación artística y de ruptura con los modelos establecidos.

La evolución de su pintura también ocupa un lugar destacado en la exposición. Desde sus primeras obras de carácter realista pasó a investigar el movimiento, la figura humana y animal, las texturas, la memoria de los objetos cotidianos y la literatura. En sus últimas etapas incorporó una fuerte reflexión sobre la libertad, los derechos humanos y la denuncia de la destrucción de la naturaleza provocada por los incendios forestales.

La exposición podrá visitarse hasta el 13 de septiembre en la Sala Provincia del Edificio Fierro (calle Puerta de la Reina, 1, León), con entrada gratuita. El horario será de martes a viernes de 17:00 a 20:00 horas, los sábados de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas, y domingos y festivos de 11:00 a 14:00 horas. Las visitas guiadas pueden solicitarse en el teléfono 987 26 24 23.