• Más de 25 artistas han participado en cinco días de actividad que elevan a 418 las intervenciones de arte urbano acumuladas por el festival, que regresará en 2027 con su decimoquinta edición

El XIV Art Aero Rap ha cerrado cinco jornadas de música, actividades y arte urbano en La Bañeza con un récord para su historia: el concierto de Macaco ha registrado la mayor asistencia a una única actuación en las catorce ediciones del festival. A ello se suman 23 nuevas obras, realizadas por más de 25 artistas nacionales e internacionales, que elevan a 418 las intervenciones que la cita ha dejado en la ciudad desde sus comienzos.

Del 12 al 16 de agosto, el Parque del Jardinillo y diferentes puntos de La Bañeza se han convertido de nuevo en escenarios del festival. Esta decimocuarta edición ha tenido además un significado especial después de que en 2025 los incendios que afectaron a la comarca obligaran a suspender buena parte de la programación.

La organización destaca especialmente la respuesta obtenida por Macaco, cuya actuación congregó a una multitud en el Parque del Jardinillo. El concierto ha batido, según Art Aero Rap, el récord histórico de asistencia a una única actuación del festival y ha atraído tanto a público de La Bañeza como de otros puntos.

Más allá de los conciertos, la organización reivindica una de las señas de identidad con las que nació el proyecto: transformar las calles de La Bañeza mediante el arte urbano y conseguir que las obras permanezcan una vez terminado el festival.

23 nuevas obras y el primer artista australiano

La esencia del Art Aero Rap continúa estando en los artistas urbanos. Más de 25 creadores procedentes de diferentes puntos de España y del extranjero han participado este año y han realizado 23 nuevas obras.

Entre ellos destaca Reka One, que se ha convertido en el primer artista procedente de Australia que participa en la historia del Art Aero Rap, ampliando la nómina de países representados durante sus catorce ediciones.

Las nuevas creaciones se incorporan a las 395 intervenciones acumuladas hasta la pasada edición, de manera que La Bañeza cuenta ya con 418 obras vinculadas al festival.

Para la organización, este patrimonio permite que el Art Aero Rap deje una huella más allá de sus cinco días de programación y que sus creaciones continúen formando parte del paisaje cotidiano de la ciudad durante el resto del año.

La programación se ha completado con actividades dirigidas a diferentes públicos y una zona de food trucks, combinando durante las cinco jornadas música, creación artística, gastronomía y propuestas de ocio.

“Aquella fiesta se nos fue de las manos”

Art Aero Rap ha aprovechado el cierre de la edición para recordar también cómo ha evolucionado el proyecto desde sus comienzos y las dificultades que supone actualmente organizar un festival de estas características.

La organización señala especialmente el incremento de los cachés de los artistas y el contexto generado por la denominada burbuja de los grandes festivales, circunstancias que complican sacar adelante una iniciativa sin ánimo de lucro.

Art Aero Rap nació en 2013 como una fiesta organizada por una peña durante las fiestas de La Bañeza y ha terminado convirtiéndose en una cita que reúne a miles de personas y artistas llegados de diferentes partes del mundo.

“Catorce ediciones después, podemos decir, con cierta perspectiva y también con una sonrisa, que aquella fiesta se nos fue de las manos”, reconoce la organización. Lo que comenzó como “una celebración distinta entre amigos”, añade, ha terminado reuniendo a toda una comunidad alrededor “del arte urbano, la música y la cultura”.

Art Aero Rap denuncia problemas con el Albergue Municipal

No todo ha sido sencillo durante esta edición. Art Aero Rap asegura que uno de los problemas más importantes se produjo precisamente durante la primera jornada y estuvo relacionado con el alojamiento previsto para varios de los artistas.

Según explica la organización, durante los meses previos había planificado con el ayuntamiento la utilización de habitaciones del Albergue Municipal, pero el responsable de las instalaciones finalmente no las habría puesto a disposición del festival.

Art Aero Rap asegura que la respuesta que recibió fue: “Si es para vosotros, no os lo dejo”.

La organización señala que la decisión se produjo cuando el festival ya estaba comenzando y había artistas en La Bañeza, por lo que el equipo tuvo que buscar de manera inmediata otras alternativas para alojarlos.

A esta situación se han sumado las condiciones meteorológicas adversas y las lluvias, que han obligado a cambiar espacios, reorganizar actividades y trabajar contrarreloj para mantener la programación.

Son circunstancias que, según Art Aero Rap, muestran una parte del festival que habitualmente no percibe el público y que recaen sobre un equipo organizador formado por solo siete personas.

Siete personas detrás del festival

Precisamente, la organización ha querido destacar en su balance el trabajo que existe detrás de las cinco jornadas. Sus siete integrantes compaginan durante meses la preparación del Art Aero Rap con sus respectivos trabajos y vidas personales.

A ese equipo se suma la colaboración de los voluntarios, a quienes la organización agradece que durante el festival “se dejan la piel” para conseguir que funcionen las diferentes actividades.

Art Aero Rap ha trasladado también su agradecimiento a los vecinos, a sus patrocinadores, Caja Rural y Estrella Galicia, y al ayuntamiento de La Bañeza por su colaboración.

“Sin toda esa red de apoyo, sería sencillamente imposible que siete personas pudiéramos hacer frente a todo lo que supone levantar un festival de estas dimensiones”, señala el equipo.

El XV Art Aero Rap ya mira a 2027

El balance termina mirando ya hacia el próximo verano. Art Aero Rap confirma que volverá en 2027, cuando alcanzará su decimoquinta edición.

Durante las próximas semanas, la organización irá mostrando a través de sus redes sociales las imágenes de las obras terminadas y fotografías de los diferentes momentos que ha dejado esta edición.

Y recupera para despedirse la misma idea con la que resume la evolución vivida desde aquella primera fiesta de 2013: “Esto empezó como una fiesta que se nos fue de las manos… y, sinceramente, no tenemos ninguna intención de que vuelva a estar bajo control”.