• El documento plantea doce puntos sobre los residuos, el digestato, el tráfico, los olores y las posibles afecciones al territorio

El Grupo Municipal Socialista de Astorga ha elaborado un documento con doce alegaciones al proyecto de la planta de biometano de Val de San Lorenzo para su “presentación conjunta de todos los grupos del Ayuntamiento de Astorga”, según recoge el propio encabezado del texto.

El escrito parte de que “la producción de biometano puede formar parte de una transición energética y de una adecuada valorización de determinados residuos” y precisa que su posición “no parte de rechazar una tecnología por el simple hecho de serlo”. La preocupación que plantea se refiere “a este proyecto concreto, a su dimensión, a su ubicación y a las garantías ofrecidas”.

Entre los principales puntos, el documento pide aclarar el origen de las 233.500 toneladas de residuos al año que contempla el proyecto. Según sostiene el texto, “solamente unas 48.000 toneladas anuales procederían de un radio de 30 kilómetros”, por lo que aproximadamente 185.500 llegarían de otros lugares. Por ello solicita que “se concrete suficientemente el origen real de los residuos y el sistema previsto para su transporte”.

Las alegaciones preguntan también por el destino de las aproximadamente 103.061 toneladas de digestato cada año previstas en el proyecto y reclaman “un plan de gestión suficientemente concreto” que permita comprobar su destino.

Otro de los apartados se refiere a los olores. El PSOE solicita revisar y, si fuera necesario, ampliar el estudio de dispersión y valorar específicamente la posible afección sobre Astorga. “No basta con estudiar el comportamiento medio. Hay que estudiar también las situaciones desfavorables”, recoge el documento.

Respecto al transporte, el texto señala que “el proyecto contempla un movimiento aproximado de 36 camiones diarios de gran tonelaje” y pide determinar los itinerarios, carreteras, desplazamientos y medidas de seguridad previstos.

El documento solicita además una evaluación específica de la posible afección al Camino de Santiago, comprobar la compatibilidad del proyecto con la legislación aplicable a los terrenos afectados por el incendio forestal de 2024 y estudiar posibles efectos sobre agricultura, turismo, paisaje, agua y suelo, además de los efectos acumulativos con otras instalaciones.

Finalmente, entre las doce peticiones dirigidas a la Junta figura que “se revise la suficiencia del Estudio de Impacto Ambiental” y que “mientras no queden suficientemente acreditados todos los aspectos anteriores, no se conceda la autorización ambiental solicitada”. El documento pide asimismo que “se garantice la participación efectiva de las Administraciones locales y de las poblaciones potencialmente afectadas durante la tramitación del expediente”.