• Corredor Oeste denuncia que el Gobierno del PSOE y ADIF desprecian el mandato de siete ayuntamientos y de la Diputación de León y ponen en peligro la industrialización de la provincia de León. El voto a favor incluso de los socialistas en las instituciones es despreciado por el Ministerio de Transportes.

• La renovación de la línea convencional entre León y La Granja libera miles de traviesas prácticamente nuevas, pero ADIF, empresa dependiente de Óscar Puente, pretende destruirlas y no ha aprobado trasladar los materiales y acopiarlos en Astorga-San Andrés donde ADIF tiene 50.000 m2 de terreno.

• Se boicotea el plan de desarrollo logístico e industrial planificado por Astorga, se anula cualquier tipo de industria alternativa para La Bañeza tras el cierre de Azucarera, y se bloquean nuevos desarrollos en Riego de la Vega o Valderrey, que precisaran de ferrocarril para su desarrollo.

La Plataforma Corredor Oeste denuncia que ADIF pretende destruir las 35.000 traviesas existentes y en perfecto estado que permitirían reabrir como ramal de mercancías el tramo Astorga-La Bañeza, siendo además la única propuesta sobre la mesa para reindustrializar el centro de la provincia tras el cierre de la azucarera. Es material público ferroviario en perfecto estado, en lugar de reutilizarse, acabará desechado y destruido como ya se ha hecho en otras ocasiones y como se muestra en las fotografías adjuntas.

Corredor Oeste ha inspeccionado y fotografiado in situ las traviesas del tramo León-Astorga y el resultado es que muchas de ellas ni siquiera han cumplido diez años de vida útil, pues fueron fabricadas en 2018 y 2023. Su destrucción es una malversación de dinero público en toda regla. El carril es válido y el balasto también, para un ramal ferroviario de mercancías con velocidades reducidas y cuyo objeto es generar gran capacidad de transporte y desarrollo. Según respuestas parlamentarias a la que ha tenido acceso la organización, “ADIF sustituirá la totalidad de los materiales”, pero no se ha aprobado el destino requerido por las instituciones leonesas que sufren de este modo, un nuevo golpe y desprecio por parte del gobierno socialista, que ignora el grave problema económico provocado tras el cierre de Azucarera.

Es la única propuesta presentada, y encima es despreciada por el gobierno, una muestra más de lo que les importa León: NADA. Destruir este material de infraestructura público, cuando existe un clamor institucional con un destino tan justificado, es todo un derroche y un bofetón para León por parte del Ministerio de Transportes de Óscar Puente.

ADIF ACTÚA EN CONTRA DEL PRECEDENTE DE ÉXITO CONSTRUIDO EN VILLADANGOS

No es un precedente que haya que inventar: ADIF reutilizó material procedente de otras líneas en el ramal de Villadangos, con resultados extraordinarios, y dispone de normativa específica para hacerlo. Además, el ramal Astorga-La Bañeza tiene muchas ventajas al no necesitar expropiaciones, ni estudio informativo, ni evaluación de impacto ambiental, porque discurre por el trazado existente, y podría estar en servicio en un año desde el inicio de las obras con una inversión estimada de 25 millones de euros.

Desgraciadamente el apoyo de las instituciones ha sido ignorado pues las propias oficinas de ADIF de León podrían realizar el proyecto, pero nunca han recibido orden de Madrid ni hay orden de salvaguardar los materiales. Es más, el actual portavoz del PSOE, Javier A. Cendón, llegó a negar en una tertulia de la Cadena Ser que los materiales disponibles se pudieran reubicar el tramo Astorga-León como precisamente su gobierno había realizado en Villadangos, algo sorprendente.

Un mandato institucional ignorado y la industrialización provincial, en peligro

El ramal fue aprobado mediante moción por los ayuntamientos de La Bañeza, Astorga, Riego de la Vega, Valderrey, Palacios de la Valduerna, Santa María de la Isla y San Justo de la Vega, y por unanimidad en la Diputación de León, es decir, también con el voto del PSOE. Todas esas instituciones pidieron al Ministerio de Transportes y a ADIF la reapertura urgente del tramo y, expresamente, la reutilización del material sobrante de la renovación de la vía León-La Granja. Corredor Oeste responsabiliza al Gobierno del PSOE, del que depende ADIF, de dar la espalda una vez más a ese consenso nacido desde León y que apoyando sus propios cargos públicos.

Sin ferrocarril, las empresas del sector civil y militar que miran al entorno de Astorga seguirán sin asentarse y el centro de la provincia perderá una oportunidad que no volverá a presentarse con material gratuito. La reapertura total de la línea Astorga-Plasencia ha sido retrasada hasta 2050 pero León no puede esperar con la crisis de empleo y población que ha provocado el cierre de la azucarera. Destruir ahora las traviesas, el carril y el balasto retrasa cualquier alternativa de empleo que se necesita cuanto antes.

Corredor Oeste pide movilizar a los ayuntamientos

La organización exige a ADIF y al Ministerio de Transportes la paralización inmediata de cualquier destrucción de material y su acopio en Astorga-San Andrés, donde ADIF dispone de 50.000 metros cuadrados, y hace un llamamiento a los siete ayuntamientos y a la Diputación para que se movilicen, que reclamen de forma conjunta y pública el cumplimiento de lo que ellos mismos aprobaron, que exijan por escrito a ADIF y al Ministerio que no se destruya el material y que no permitan que se tire a la basura la mayor oportunidad de reindustrialización del centro de la provincia.

Corredor Oeste, junto con la Asociación Ferroviaria Reino de León y León Propone han acudido de la mano en todas las ocasiones y así lo seguirán haciendo defendiendo el ramal ante las administraciones y la sociedad leonesa.