Los usuarios están encantandos de esta nueva herramienta. “Yo ya le he dicho a mi hijo Borja que me compra una tablet, y no voy a esperar a Reyes”, indica con mucha gracia una de las usuarias, Asunción, quien cuenta que su vida en el centro es “estupenda, aquí convivimos, charlamos, hacemos ejercicio y siempre que me lo estoy pasando mejor me tengo que ir”, sonríe.
También Admiración está feliz con el trabajo en las tablets. “Sumamos, restamos, multiplicamos... todo en la misma operación”, hay veces, dice, “que si se acaba el tiempo se apaga la pantalla”, explica.
María e Isabel también están empezando a utilizar esta herramienta, aunque “nosotras somos más de ayudar en la cocina”, dicen. Reconocen que en el centro son una gran familia y “estamos encantadas aquí”.
Un proyecto innovador que han comenzado a utilizar estos días y que está teniendo una gran acogida entre los usuarios.