El motivo es que las DECLARACIONES DE IMPACTO AMBIENTAL de los proyectos de las 4 macroplantas, imposibilitan la construcción de la instalación (las modificaciones para resolver de manera suficiente las condiciones que se establecían en la DECLARACIÓN DE IMPACTO AMBIENTAL del proyecto, imposibilitan materialmente continuarlo). La ley ya prevé que se producirá la terminación del procedimiento si se da la imposibilidad material de continuarlo por causas sobrevenidas.
En definitiva, las numerosas alegaciones presentadas por ALTA VALDUERNA, en tiempo y forma, obligaron a la Junta de Castilla y León a presentar unas declaraciones de impacto ambiental de los 4 macroplantas más exigentes, provocando ahora la renuncia, finalización del procedimiento, de Erbienergia.
Por tanto de los 12 macroparques iniciales, quedan en pie solamente dos. Nuestro empeño seguirá, hasta tumbar los 12 macroparques (8 en Alta Valduerna y 4 en Quintana y Congosto). A esto debemos añadir los nudos de evacuación que, a nuestro entender, ya carecen de sentido.
Seguramente no lo veremos, pero exigimos que Erbienergia se justifique y pida disculpas a todos aquellos propietarios, ayuntamientos y juntas vecinales afectados. Tal como ya anunciamos en su día desde ALTA VALDUERNA, han dispuesto de los terrenos durante años y no han pagado ni un solo euro. Esto debería servir de ejemplo y escarmiento para los propietarios, ayuntamientos y juntas vecinales que aún siguen creyendo a estos empresarios sin escrúpulos.
ALTA VALDUERNA seguirá comprometida contra cualquier proyecto que se acerque a nuestros pueblos con fines meramente extractivos y especulativos, ya se trate de la Planta de lodos de Piedralba, la embotelladora de Quintana y Congosto o los diferente proyectos de macroparques de fotovoltaicas. Por enésima vez volvemos a recordar que otra forma de hacer las cosas es posible, priorizando nuestros pueblos, a nuestros agricultores y ganaderos y al resto de actividades. Una cosa es ser solidarios y otra muy diferente es querer arramblar con todo y destruir nuestros humildes medios de vida.