Asaja lamenta que la provincia de León “pierda otras 250 hectáreas de cultivo que hasta ahora estaban en manos de agricultores profesionales, algunos de ellos jóvenes”, por cuatro proyectos de instalación de energía eléctrica con tecnología fotovoltaica, en el término municipal de Quintana y Congosto, según la publicación en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) de León del anuncio de solicitud de autorización administrativa previa, de construcción y evaluación de impacto ambiental.

Se trata de cuatro proyectos solicitados por sendas empresas unipersonales propiedad del mismo grupo, que a su vez es promotor de iniciativas similares en otros municipios de la provincia. Con estas nuevas hectáreas, la mayoría de propiedad pública y uso comunal, la superficie afectada en la provincia por macroparques solares fotovoltaicos asciende a 6.225 hectáreas, a lo que hay que añadir centenares de kilómetros de líneas eléctricas aéreas de evacuación (por las fotovoltaicas y por las eólicas) con expropiaciones y servidumbres incluso en las zonas más productivas de agricultura de regadío, explica la organización.

También denuncian que a pesar de algunas declaraciones de responsables de las administraciones implicadas en la concesión de este tipo de permisos y licencias, a día de hoy no hay ninguna normativa que ordene la implantación de este tipo de actividad “que tanto perjuicio está causando al sector agroganadero de la provincia” y responsabiliza a los ayuntamientos y a las juntas vecinales de “echar del pueblo a los agricultores y ganaderos, los que siempre han estado ahí para todo, y a la Diputación de ampararlos en tan lamentable despropósito”.

Además, se preguntan dónde y cuándo se va a poner el límite, “si es que alguien está pensando en poner límites a transformar suelo agrícola en industrial, empobreciendo al sector primario y deteriorando el medio ambiente y la calidad de vida en el medio rural”.