La organización agraria Asaja en León presentó hoy su habitual balance en el que destacan que la subida de costes de todos los insumos ha provocado que los beneficios del sector, que cerró el pasado año con 6.436 cotizantes -un dos por ciento menos que en 2021- se hayan visto reducidos durante 2022 a pesar de haber crecido la facturación.

Abonos minerales, gasóleos, gas, electricidad y piensos han visto crecer sus precios e incluso hasta triplicarse en algunos casos, por lo que se produjo una incidencia negativa en la renta agraria. Así lo señalaron el presidente provincial de Asaja, Arsenio García Vidal, y el secretario general autonómico, José Antonio Turrado, quienes comparecieron acompañados del vicepresidente primero, Pedro Cañón, e incidieron en esos incrementos, condicionados por la guerra de Ucrania.

Así, la renta agraria de 2022 en la provincia de León fue un 14,06 por ciento inferior a la de 2021, situándose en 30.235 euros y la renta empresarial agraria bajó un 20 por ciento y se situó en 20.636 euros. El valor de la producción agroganadera alcanzó los 933,58 millones, de los que la rama agraria supuso el 56,75 por ciento y la ganadera el 43,25 restante. En su conjunto, las cifras se elevaron un 13,85 por ciento respecto a 2021, mientras los consumos intermedios -lo que se necesita para producir- experimentaron un crecimiento del 29,8 por ciento.

En cuanto a las producciones, destacan que la climatología adversa condicionó sobre todo los cultivos de secano, pastos y prados de siega por la falta de precipitaciones y las olas de calor vividas también influyeron en el desarrollo de todos los cultivos, incluso los de regadío, aunque el hecho de que la provincia leonesa tenga una amplia superficie de este tipo en comparación con otros territorios de la Comunidad hizo que la caída de las cosechas no fuese tan grande como la de la media de todas las provincias. La mayor bajada se produjo en el maíz, donde a pesar de no considerarse un mal año, la producción mermó un diez por ciento respecto al anterior, que fue excepcionalmente bueno.

Los productos locales son los que menos vieron incrementados sus precios, o incluso nada, y se registró una mala producción en fruta y normal-baja en lúpulo, con mejores datos en trigo o cebada. “Los productos más locales son los que más han sufrido el aumento de gastos sin verse compensado por un incremento de precios”, según García Vidal.

En regadío, consideran que los pantanos aguantaron lo necesario para desarrollar una campaña de riego más o menos razonable. “La situación se está enderezando, están cogiendo buen ritmo y no hay motivo para preocuparse”, comentó Turrado.

“El mayor pero es que donde más tenía que haber llovido y nevado no lo ha hecho, en la cornisa con los pantanos de Palencia y León. No ha habido nieve, que es lo que nos hubiera gustado y que vengan heladas es bueno. En El Bierzo, por ejemplo, han iniciado la poda y se encuentran quelas plantas no han entrado en la parada vegetativa. Eso no es normal”, señaló.

Comunidad

En el conjunto de la Comunidad, señaló, la agricultura es principalmente de secano y la ganadería se ubica en la periferia aprovechando los pastos de la montaña y la dehesa y “la sequía es incompatible con cultivos y pastos y, por lo tanto, el año ha sido muy malo en producciones, y en costes igual de malo que en el resto”. “En León nuestro desastre no ha sido tan grande como en otras zonas donde no tienen la suerte del regadío que tenemos nosotros”, remarcó.

Asaja reclama para 2023 que se avance en la modernización de los regadíos de Los Payuelos, que suman 10.000 hectáreas, y de otras zonas regables. “Que aprueben los procesos de modernización, porque dan más posibilidades de salir airosos”, reclamó Arsenio García.

2023

Respecto a la Política Agraria Común (PAC), Turrado señaló que “el mal ya esta hecho” y deseó “que se aplique de la forma menos traumática posible y que suponga la menor pérdida de ayudas y de producción”. También expresó su deseo de que la presidencia de la Unión Europea que ostentará España en el segundo semestre del año sirva para “intentar colar algunos temas de interés y que no pase sin pena ni gloria para el sector”.

Asaja León también le pide al nuevo año “que se entregue bien la concentración parcelaria de Los Oteros, que afecta a 33.000 hectáreas y que se minimicen los impactos de las energías renovables para el campo, que sufrirá la implantación parques eólicos y macroparques fotovoltaicos.

En términos más generales, la organización espera que haya un equilibrio sin perjudicar los márgenes cuando los precios se reajusten y que se frene la tendencia inflacionista, así como el cumplimiento de la Ley de la cadena alimentaria.