El politólogo y geógrafo Lorenzo López Trigal, catedrático jubilado de Geografía Humana de la Universidad de León, ha hecho pública una propuesta para impulsar una red de cooperación intermunicipal entre Astorga, La Bañeza y Benavente, ante la falta de respuesta institucional a un informe remitido el pasado mes de junio a los ayuntamientos implicados.

El documento plantea la creación de una “red de concertación” entre estas tres pequeñas ciudades, bajo fórmulas ya existentes en la legislación española como la Mancomunidad de Interés General, con el objetivo de afrontar de manera conjunta el reto demográfico, el estancamiento económico y la pérdida de centralidad frente a las grandes áreas urbanas.

López Trigal subraya que las pequeñas ciudades, especialmente en Castilla y León, sufren procesos de estancamiento o regresión demográfica, agravados por la concentración de recursos en metrópolis y ciudades medias. Frente a ello, defiende modelos de cooperación ya consolidados en países vecinos como Francia o Portugal, donde las ciudades en red han demostrado efectos positivos en planificación estratégica, desarrollo económico y prestación de servicios.

Un eje urbano de proximidad: ASBABE

La propuesta se centra en el eje Astorga–La Bañeza–Benavente (ASBABE), tres ciudades situadas a lo largo de la A-6 y antiguamente articuladas por la Vía de la Plata, que suman 37.761 habitantes, con perfiles demográficos, económicos y funcionales muy similares:
• Envejecimiento acusado (edad media cercana a los 48 años).
• Predominio del sector servicios.
• Estancamiento demográfico y dependencia del saldo migratorio.
• Presupuestos municipales y estructura empresarial comparables.
• Papel de cabecera comarcal y nodo de comunicaciones.

A estas cifras se añadirían los municipios del entorno inmediato, lo que reforzaría el potencial del área como espacio urbano funcional compartido.

Similitudes y complementariedades

El informe destaca rasgos comunes como los mercados semanales, el peso del comercio local, el turismo vinculado a la Vía de la Plata, la reivindicación del ferrocarril Astorga–Plasencia o la necesidad de reforzar servicios y empleo. Al mismo tiempo, identifica fortalezas diferenciadas en cada ciudad:
• Astorga: patrimonio histórico, turismo cultural, Camino de Santiago, marca Gaudí y nodo de autovías.
• La Bañeza: agricultura modernizada, industria agroalimentaria y potencial industrial.
• Benavente: nodo logístico, red de autovías, centro de transportes y producción agraria diversificada.

Estas diferencias, lejos de ser un obstáculo, se plantean como base para una estrategia de complementariedad.

Un proyecto común frente al reto demográfico

La iniciativa propone avanzar hacia un Proyecto de Ciudades en Red, con acciones coordinadas en ámbitos como:
• Desarrollo económico y logístico.
• Turismo y marcas territoriales conjuntas.
• Transporte y movilidad interurbana.
• Cultura, deporte y servicios compartidos.
• Acceso coordinado a fondos europeos.

El documento incluye un cronograma de trabajo, la creación de una comisión promotora, foros de participación política y ciudadana, y encuentros con los ayuntamientos del entorno comarcal, con el objetivo final de aprobar un Plan Estratégico de acciones integradas.

En conclusión, López Trigal defiende que, ante la crisis demográfica y económica del noroeste de Castilla y León, resulta imprescindible pasar de la competencia aislada a la cooperación estructurada, apostando por una red de pequeñas ciudades capaces de ganar peso, eficiencia y visibilidad actuando de forma conjunta.