El ayuntamiento de Astorga luce de color morado este lunes con motivo del día Internacional de la Mujer. La plataforma por la Igualdad y contra la Violencia ha celebrado la concentración habitual de cada semana, a las 20 horas, en contra de la violencia machista y en memoria de la última mujer asesinada presuntamente a manos de su expareja en Torrejón de Ardoz. Acto que ha finalizado con la lectura del manifiesto de este 8 de Marzo.

La concejalía de Igualdad ha colocado además una serie de bocadillos con mensajes feministas por las calles y algunos centros educativos de la ciudad, además de carteles y frases de diversas autoras para sensibilizar a la población. También la concejala Chayo Roig ha pasado hoy por el micrófono de Cope para reivindicar la acción conjunta de hombres y mujeres en la lucha por la igualdad.

El próximo sábado 13 de marzo, a las 18:30 horas, la representación de la obra “Segaremos ortigas con los tacones” llegará al Teatro Gullón, con acceso gratuito, para poner la guinda a todas estas actividades del 8M en Astorga.

MANIFIESTO 8 de marzo de 2021

Cada día, millones de niñas y mujeres en el mundo experimentan la realidad de ser ciudadanas de segunda, sin acceso a la libertad, ni a la justicia. Es pertinente preguntarse, por lo tanto, de qué han servido tratados y convenciones destinados a proteger los derechos de más de la mitad de la humanidad, si todavía los países firmantes de esos textos de buenas intenciones, son exportadores de esclavas para explotación en la prostitución, y sus sistemas de seguridad y justicia son incapaces de actuar en defensa de niñas y mujeres agredidas, asesinadas o desaparecidas. Y un país como España se ha convertido en el burdel de Europa con un cuarto de la población masculina ejerciendo de putero habitual.
Una de cada veinte jóvenes de entre 15 y 19 años, o sea trece millones, han sido violadas en su corta vida, según datos del informe publicado por Unicef en 2020. Las niñas y mujeres siguen enfrentándose a un mundo extremadamente violento y discriminatorio.

El citado estudio de Unicef destaca también que el 70 por ciento de las víctimas de tráfico de personas son mujeres y niñas, y que el matrimonio infantil y la mutilación genital femenina siguen siendo habituales. Cada año, 12 millones de niñas son casadas y cuatro millones están en peligro de ser mutiladas.
Una de cada dos mujeres residentes en España ha sufrido algún tipo de violencia machista grave, alguna vez en su vida: acosos, violaciones, o agresiones físicas. Son datos de la Macroencuesta sobre violencia de género que se realiza cada cuatro años y que intenta reflejar y analizar la realidad de la violencia que sufrimos las mujeres por el hecho de serlo.

A finales de 2017 se aprobó un Pacto de Estado contra la violencia machista, pero a día de hoy sólo sólo se cumplen 75 de las 290 medidas acordadas. EXIGIMOS el cumplimiento de todas las medidas, incidiendo especialmente en la prevención de la violencia, y que desde los gobiernos; municipales, provinciales, de la Comunidad Autónoma y el del Estado se explique a la ciudadanía cuánto y en qué se gastan los fondos destinados al cumplimiento de este pacto.
Somos conscientes de la historia de desigualdades a las que hemos sido, y somos, sometidas por nacer niñas, por ser mujeres y estamos convencidas de que con la firme defensa y las acciones reales por la igualdad entre mujeres y hombres, conseguiremos los derechos humanos y la justicia social, que constituyen la base del progreso de la humanidad y el avance hacia una sociedad más equitativa, democrática y civilizada.

POR ESO EXIGIMOS:
Que se implante la coeducación como eje de todas las actividades educativas, porque coeducar supone eliminar estereotipos, o ideas preconcebidas sobre las características que deben tener niñas y niños, chicas y chicos, mujeres y hombres, y es una garantía para la igualdad de derechos y la prevención de la violencia.

Que se condene oficialmente la cultura de la violación. Que no se tolere la hipersexualización y la cosificación de niñas y mujeres.
EXIGIMOS la abolición de la prostitución y la pornografía, porque la prostitución es una de las formas más extremas de violencia hacia las mujeres, que se perpetúa a través de la precarización y la pobreza de éstas. Las mujeres no somos mercancías, ni materias primas para servicios mercantiles. La prostitución y la pornografía son y fomentan la violación, la tortura, y como tal atentan contra los derechos fundamentales de mujeres y niñas.
EXIGIMOS la aprobación parlamentaria de la propuesta de Ley Orgánica Abolicionista del Sistema Prostitucional (LOAPS) presentada por la Plataforma por la Abolición de la Prostitución y subscrita por más de 100 organizaciones feministas.
Con la práctica del alquiler de mujeres gestantes los seres humanos son convertidos en mercancía, incluso antes de nacer. El único objetivo que tiene la existencia de esos bebés es el de satisfacer los deseos, que no derechos, de personas que puedan pagarlos y que supone un enorme y lucrativo negocio para las clínicas y empresas intermediarias que utilizan para ello a mujeres empobrecidas. Estamos en contra de la explotación reproductiva de las mujeres y de la trata de bebés, y por lo tanto EXIGIMOS que se aplique la legislación española que prohíbe expresamente el alquiler de mujeres para gestar.

Durante la pandemia hemos visto como el uso de redes sociales ha aumentado en un 170% y con ello se ha incrementado la ciberviolencia contra las mujeres y su utilización sexual. Un ejemplo de nuevas formas de mercantilización de las mujeres es Onlyfans, presentada como “plataforma de la industria del entretenimiento adulto”, cuando en realidad es una plataforma donde hombres pagan a mujeres, muchas de ellas menores de edad, por fotos pornográficas.
No habrá igualdad entre los sexos mientras una sola mujer esté en venta. No habrá justicia social mientras las mujeres seamos deshumanizadas, cosificadas e instrumentalizadas al servicio de los deseos del patriarcado.

¿Y los derechos laborales de las mujeres?
El coronavirus no ha hecho sino añadir motivos para las reivindicaciones. La pandemia ha incrementado la desigualdad en el reparto de los cuidados en el hogar, la precariedad laboral y la pobreza de las mujeres. Desde la llegada del covid-19 está aumentando la brecha salarial entre hombres y mujeres.
Todas las tasas de actividad; ocupación, empleo, paro, temporalidad, parcialidad ya eran peores antes para las mujeres y ahora lo son todavía más, lo que se traduce en menos prestaciones por desempleo, menor cotización y pensiones más bajas, por tanto las mujeres somos y seremos mucho más pobres que los hombres.  Esta situación laboral se agrava con la asunción, en solitario, de las cargas familiares por parte de las mujeres, que en muchos casos supone su salida del mercado laboral, o la dificultad para acceder al mismo. El 77,5% de mujeres trabajadoras realiza todos los días actividades de trabajo doméstico y de cuidados frente al 32,9% de hombres.

En nuestro país el salario anual de las Mujeres debería incrementarse un 27% para equipararse al de los hombres. Esta brecha salarial es una injusticia manifiesta y el resultado de muchas desigualdades estructurales, que se repite en todas las CCAA, en todos los tramos de edad, sectores y ocupaciones.

Terminar con estas desigualdades requiere el compromiso de la sociedad en general y de los poderes públicos. Consideramos que es imprescindible:

  • Acabar el modelo de contratación negociado individualmente y discriminatorio para las mujeres.
  • Afianzar la obligatoriedad de los planes de Igualdad en las empresas, fomentar la conciliación familiar y laboral y la corresponsabilidad de hombres y Mujeres.
  • Una mayor inversión en los servicios públicos y en asistencia profesionalizada a personas dependientes, para evitar que estas tareas sigan recayendo en las mujeres.
  • Acabar con los recortes económicos, sociales y de derechos laborales que no hacen más que incrementar las desigualdades y la pobreza.
    Concluyendo, sin haber incluido todo lo que aún nos queda por conseguir, ya tenemos una larga lista para reivindicar en un solo día, por eso, para conseguir nuestros objetivos y exigencias reiteramos nuestro compromiso con la igualdad y la dignidad de las mujeres los 365 días del año. Porque la razón está de nuestro lado:¡Viva la lucha de las mujeres!¡Viva la fuerza que habita en nosotras! ¡Viva este 8 de marzo reivindicativo!