El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, apostó hoy por campañas “objetivas” de consumo responsable sobre el azúcar y no desde el “sectarismo”, después de que el socialista Juan Luis Cepa le exigiera “menos demagogia” y “menos populismo” y “más trabajar” por el sector agrario.

En la sesión de control al Ejecutivo del pleno de las Cortes, Carnero respondió a Cepa que “evidentemente no” considera que las campañas de la Junta tienen también un sesgo comunista y recurrió a Barrio Sésamo para explicar al socialista la diferencia entre mucho, poco y nada.

En ese sentido, el procurador recordó el debate sobre la campaña el “azúcar mata” y lamentó las críticas del PP cuando la Junta tenía la campaña “azúcar te dejo”, que recordó tenía el mismo objetivo. Ahora, un año después, se censura la campaña ‘Los hijos del azúcar’ del Ministerio de Consumo, cuando el Ejecutivo autonómico promueve otra bajo el lema “mejor un azucarillo, que dos”.

También recordó que el PP apoya que se impulsen campañas de consumo responsable y se preguntó si cuando se fomenta el consumo de lácteos o frutas en los colegios interviene la Junta en la educación de los niños. Además, le preguntó si también la Fundación de Pau Gasol es también comunista por perseguir la obesidad infantil. En su opinión, al sector le perjudican más otras políticas, como la retirada de la ayuda de tres euros por tonelada de remolacha, que estas campañas.

El consejero defendió que la Junta hace campañas desde la “objetividad” y no desde la “parcialidad” y pidió no “estigmatizar” a un sector como hace en su opinión el Ministerio de Consumo. “No va nada contra usted”, dijo Carnero, quien consideró que al procurador le toca hacer una pregunta que se contesta por sí misma, porque en su opinión la acción del Gobierno ataca a los agricultores y los ganaderos.

Al respecto, argumentó que la obesidad infantil se produce por un exceso de alimentos que no se consumen de manera equilibrada y recurrió a una anécdota de ayer, Día de Halloween, cuando un grupo de niños, algunos “orondos”, cantaban a la puerta de un bar: “Viva España, viva el rey, viva el mando de la Play”. Esto le sirvió para preguntarse por qué no se actúa sobre el sedentarismo, mientras se ataca a la carne, las bebidas azucaradas e incluso contra las galletas. Además, recordó que el azúcar no congela, al referirse a las estatuas de sal de ‘Los hijos del azúcar’, sino la subida de los costes energéticos este invierno.

“Hay que ser más prudentes en las declaraciones”, concluyó el procurador socialista, quien recordó que la comunidad científica ha tenido que aclarar que el cerebro no necesita el azúcar, sino la glucosa. Por ello, rechazó la política de “brocha gorda” y recalcó que la remolacha y la salud de los niños son compatibles.