- La IGP ‘Cecina de León’ ha reunido a sus industriales en la tradicional Asamblea anual y ha agradecido al sector certificado “el esfuerzo callado de seguir apostando por la calidad y la defensa de lo nuestro sin estridencias pero sin rendición”
- Desde el Consejo Regulador apuntan a que “decisiones lejanas” como el acuerdo con Mercosur, traen consecuencias y señalan que “competimos en un mundo que parece olvidar que la calidad no se improvisa y que la tradición no se fabrica en serie”
- Advierten que nuestra ‘Cecina de León’ “no nace en despachos: nace en el campo, en la paciencia del ganadero y en el pulso firme del maestro que cura la carne con sobriedad”
- La IGP ha cerrado 2025 con una producción próxima a las 100.000 piezas y con la vista puesta en afianzar su presencia en Europa
6 de marzo de 2026.- El Consejo Regulador de la IGP ‘Cecina de León’ ha reunido a sus industriales en su tradicional Asamblea General, un encuentro que este año ha estado marcado por la incertidumbre que vive el sector.
Durante su intervención en la Asamblea, el presidente de la IGP, Luis Castro, ha compartido cuáles son las dificultades y retos que atenazan a día de hoy a uno de los productos señeros de la gastronomía leonesa.
“Vivimos tiempos ásperos y el horizonte se ha vuelto incierto. Nuestra ‘Cecina de León’ no nace en despachos: nace en el campo, en la paciencia del ganadero, en el pulso firme del maestro que cura la carne con sobriedad”, apuntó el presidente del Consejo Regulador.
“La materia prima que da sentido a todo lo que somos se ha vuelto más difícil de encontrar. La carne escasea. Y cuando aparece, lo hace con un precio que muerde”, recuerda. Desde la IGP advierten que no se trata de “un capricho del mercado ni una tormenta pasajera”. Estamos, explican, “en medio de un tablero mayor, donde decisiones lejanas, como el acuerdo con Mercosur, agitan las aguas de nuestra propia casa. Competimos en un mundo que parece olvidar que la calidad no se improvisa y que la tradición no se fabrica en serie. Somos herederos de un oficio que no entiende de atajos. De un producto que no admite prisas”.
Por todo ello, desde el Consejo Regulador de la IGP han querido este año agradecer públicamente a sus industriales “el esfuerzo callado, la obstinación de quien sigue apostando por la calidad cuando lo fácil sería rebajarla. El compromiso de quienes, pese al aumento de costes y la incertidumbre del mercado, continúan trabajando en la buena dirección: la de la excelencia, la identidad y la defensa de lo nuestro sin estridencias, pero sin rendición”.
Para concluir, la IGP recuerda que “esta tierra sabe resistir y esperar. Mientras haya quienes crean en este producto, mientras haya manos dispuestas a curarlo y miradas que entiendan su valor, la Cecina de León seguirá teniendo futuro”.
El pasado 2025, el Consejo regulador de la IGP ‘Cecina de León’ cerró el año con una producción próxima a 100.000 piezas y con la vista puesta en afianzar la presencia en Europa de este marchamo de calidad.
La Asamblea General de este año sirvió también para rendir un sentido homenaje a Manuel Álvarez González, industrial de Jamones León y miembro de la IGP ‘Cecina de León’, recientemente fallecido.
El Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida ‘Cecina de León’ tiene su sede en Astorga. Es un organismo dependiente de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, con carácter de órgano desconcentrado con atribuciones decisorias. El Consejo certifica las piezas utilizadas para elaborar ‘Cecina de León’, de manera que cumplan los requisitos exigidos en el Reglamento. Además, realiza tareas de promoción, actualización en materia de normativa y asistencia a ferias, congresos, catas y presentaciones de producto.