Durante el recorrido por las instalaciones, los representantes municipales pudieron conocer de primera mano la labor que desarrollan los Franciscanos Conventuales en este albergue, ubicado en la calle San Javier, 17.
La comunidad está formada por frailes de Argentina, Italia y España, que ofrecen una acogida sencilla, fraterna y profundamente cristiana, siguiendo el estilo del Evangelio y la tradición hospitalaria de san Francisco de Asís.
El alcalde destacó la importancia de este proyecto, que no solo contribuye a la proyección de Astorga como ciudad jacobea de referencia, sino que también refuerza el tejido social y solidario de la localidad:
“Este albergue es mucho más que un lugar de descanso: es un espacio con alma, donde los peregrinos encuentran calor humano, espiritualidad y la esencia del Camino. Queremos mostrar nuestro reconocimiento al trabajo de los frailes y de todos los voluntarios que hacen posible esta misión”.
Los responsables del albergue explicaron que cada día acogen a peregrinos procedentes de todos los rincones del mundo, ofreciendo agua fresca, fruta, una cama limpia, un ambiente de calma y, sobre todo, una presencia fraterna que hace sentir en casa. Además, quienes lo desean pueden participar en la Eucaristía y recibir la bendición del peregrino.
El albergue ha demostrado también su compromiso con la comunidad local, abriendo sus puertas en momentos de emergencia, como durante los incendios que afectaron recientemente a la región, acogiendo a personas evacuadas. En invierno, además, se convierte en lugar de encuentro, retiro y formación espiritual.
La visita concluyó con un agradecimiento mutuo: el Ayuntamiento valoró la contribución de los Franciscanos a la ciudad y los frailes expresaron su deseo de seguir “recibiendo a todos con humildad y caridad”, tal y como recomendaba san Francisco, siendo signo de hospitalidad y fraternidad en pleno Camino de Santiago.