- La Casa del Pueblo acoge durante todo junio la muestra ‘REV! Revolución en 45 RPM’, del ilustrador J Torcida, tras su paso por Santa Colomba de Somoza
Las paredes que durante años recibieron a peregrinos del Camino de Santiago estrenan ahora una nueva vida. La antigua instalación municipal de Rabanal del Camino, transformada recientemente en Casa del Pueblo por decisión vecinal, ha inaugurado este sábado su primera actividad cultural con la exposición REV! Revolución en 45 RPM, del ilustrador J Torcida.
La apertura de la muestra ha reunido a vecinos y visitantes en un acto en el que han participado el presidente de la Junta Vecinal, Juan José Prieto, miembros de la corporación local y Alex Cooper, en representación de la Fundación Club 45.
La exposición llega a Rabanal después del éxito obtenido en Santa Colomba de Somoza, donde fue creada específicamente para la Fundación Club 45. El artista alcalaíno ha accedido además a prolongar durante un mes más la estancia de la colección en la comarca, permitiendo que pueda visitarse durante todo junio en esta nueva ubicación.
La muestra propone un recorrido por el universo mod de los años sesenta, especialmente ligado a la música y a la cultura juvenil de la época. A través de ilustraciones de líneas limpias y colores llamativos, J Torcida recrea una estética inspirada en referentes visuales tan reconocibles como La Pantera Rosa o las producciones de animación de Hanna-Barbera.
El traslado ha sido posible gracias a la colaboración de la Fundación Club 45, que ha asumido el nuevo montaje y el enmarcado de las obras. Además, la entidad ha anunciado una visita especial a la Casa del Pueblo el próximo 26 de junio, coincidiendo con la celebración de Interclubs, el encuentro de clubes de scooters clásicas que reunirá a aficionados de distintos puntos de España en Santa Colomba de Somoza.
La exposición suma así un nuevo atractivo cultural a Rabanal del Camino, una de las localidades más emblemáticas del Camino de Santiago en la comarca. Durante las próximas semanas, peregrinos y visitantes podrán encontrarse, junto al patrimonio y la hospitalidad habituales del pueblo, una inesperada ventana al imaginario pop de los años sesenta.