En este sentido, se ha referido a que durante la pandemia se ha permitido a la hostelería disponer de cuanto espacio querían para darles también una mayor facilidad por la situación, “sin embargo, hay que reorganizar las terrezas porque hay lugares por los que no se puede pasar”, ha dicho el alcalde. Es por eso, que ahora se estudiará y se planificará con los hosteleros la nueva distribución, cuya aplicación será obligatoria en 2022.
El Procurador del Común ha requerido a aquellos Ayuntamientos que no disponen de normas específicas o bien sean estas insuficientes, que regulen la ocupación del dominio público con terrazas de hostelería, fijando los límites y los requisitos.
En definitiva, con la actuación de oficio llevada a cabo, se pretende que los municipios que carecen de ellas se doten de las normas necesarias o, en su caso, complementen las que ya dispongan, con el fin de proporcionar seguridad tanto a los titulares de los establecimientos, al personal de los mismos, a los clientes, vecinos y al conjunto de ciudadanos en general, ante el fuerte incremento de los aparatos calefactores que, previsiblemente, se instalen con la llegada del invierno en numerosos municipios de la Comunidad, una situación desconocida hasta fechas recientes y que , por ello, requiere de una regulación precisa y de los medios de control adecuados, en la línea de lo recomendado por la Procuraduría del Común.