Día histórico en la Diócesis de Astorga. Pilar Gullón, Octavia Iglesias y Olga P. Monteserín ya son beatas. Un proceso que se inició en 2006 y que hoy se ha visto culminado con la ceremonia que se está celebrando en la catedral de Astorga.

En el templo se ha sentido la emoción de familiares y diocesanos. La Eucaristía ha sido oficiada por el cardenal Marcello Semeraro, prefecto para las causas de los Sanros, y es la primera beatificación que preside fuera de Italia. Uno de los momentos más especiales ha sido el rito de beatificación cuando se ha descubierto un cuadro de dos metros y medio con la imagen de las tres mártires. Además se ha vivido con emoción la procesión con las reliquias de estas tres mujeres que “son ejemplo de paz y reconciliación”, como se ha leído durante el rito. Las reliquias se han portado en la arqueta de San Genadio, la joya más importante de la diócesis. Además las han acompañado dos sobrinos de Pilar Gullón, uno de Olga y otro familiar de Octavia.

Durante la homilía, el cardenal Semeraro ha reconocido que en estos tiempos de pandemia tenemos que buscar la cercanía en la oración y la ayuda y ha subrayado que “la posibilidad del martirio está siempre presente en la vida de los cristianos”. Por eso, ha dicho a los asistentes que “al igual que nuestras beatas, no tengáis miedo” y ha recordado que sufrieron violencia y humillaciones pero “pese a todo no quisieron abandonar a los heridos si no que siguieron ayudando por su ferviente caridad”.

La ceremonia se ha acompañado con más de 80 sacerdotes y una veintena de obispos, como Rouco Varela, el cardenal Blázquez,, Osoro o Jesús Sanz. La catedral está repleta de personas que han querido seguir este día en directo, eso si cumpliendo con las medidas de seguridad, de modo que solo ha podido accederse al interior del templo con invitación.

El obispo de Astorga, Jesús Fernández, ha despedido la ceremonia, agradeciendo la presencia de las autoridades, la implicación del Papa Francisco y de la Fundación Mártires de Astorga, así como el trabajo de la postuladora y el relator. El prelado ha destacado que estas tres mártires “son luz y ejemplo de reconciliación” y ha destacado que “su coraje nos abre un nuevo horizonte”. El obispo también ha querido agradecer la labor de los medios de comunicación.

La ceremonia, cantada por la Coral Excelsior y el grupo de metales de la Escuela de Música, también ha contado con el alcalde, representantes de Cruz Roja, la vicerrectora de la universidad y otros representantes municipales.

Antes de finalizar la misa se ha aplicado la indulgencia plenaria.