El Centro Penitenciario de León comenzó el pasado miércoles sus actividades para celebrar la festividad de su patrona, Ntra. Sra. de la Merced. Y lo inició con un programa marcado por el cine, diseñado por el festival leonés Luna de Cortos, y con una serie de películas en formato cortometraje y documental, que han participado en la última edición y que vuelven a ser expuestas en el salón de actos del centro, tanto el día 21 como el próximo 28 de septiembre.

Acompañada por el director del certamen, Bal Ferrero, Nary Ly fue sin duda alguna la protagonista de este primer encuentro de un festival del séptimo arte que se realiza en un centro penitenciario, en este caso a través del documental ‘La historia de Nary Ly’, del que es protagonista “real” y que está basado en el horror de la guerra y las consecuencias que vivió la atleta, bióloga y científica, en su infancia en Camboya.

Nary es superviviente de un genocidio, refugiada política, bióloga, primera científica de Camboya y primera mujer de su país en correr un maratón olímpico, Río en 2016. Todo lo hizo para superar su infancia y para limpiar la imagen de su país. Lo consideró un homenaje a las víctimas de las atrocidades cometidas por los jemeres rojos a finales de los años 70. Fue educada en Francia y más tarde en Nueva York. Bajo esta realidad, sin aparentes sobresaltos, se oculta una historia fascinante.

La presencia de Nary Ly en el salón de actos causó una gran impresión. La experiencia vivida por la camboyana, que reside en un pueblo de León, en su paso por el centro de Mansilla de las Mulas la definió ella misma: “Es difícil describir con palabras la sensación, una ola de emoción mixta y profunda que invade el corazón y la garganta. Hay que vivirlo para sentirlo. Sin duda, la iniciativa de este tipo de comunicación ha sido muy positiva y enriquecedora para todos. Por desgracia, el tiempo era limitado, pero fue una experiencia increíble y “revolucionaria”.

El acto cosechó un gran éxito, ya que fueron muchos los internos que se mostraron interesados en adquirir un ejemplar del libro que escribió la propia Nary, y en el que está basado el documental del realizador José Luis de la Osa. “Ahora estoy impaciente por leer sus comentarios después de la sesión y me alegro mucho que algunos de ellos hayan reservado mi libro en la biblioteca del Centro”.

Nary Ly mantuvo una animada charla sobre la película que cuenta su vida, en la que participaron un gran número de internos del centro penitenciario intercambiando preguntas y respuestas, interesados en la odisea de Nary. “Me emocioné mucho y, sin ocultarlo, fluyeron algunas lágrimas, seguidas de abrazos mutuos, de consuelo”-explicó-. Y cómo es posible después de haber vivido ese horror en el que perdió a su padre y numerosa familia. “Se pueden superar estas cosas”-preguntaban algunos-. La respuesta siempre la ha dado en sus intervenciones: “Ayudar a las personas que pasan por ello.

Lo vivido este día también quedará para siempre en la memoria de la bióloga camboyana, acostumbrada a dar conferencias por todo el mundo sobre temas que tienen que ver más con la ciencia e investigación: “Aquí había una emoción silenciosa e intensa, como una fuerza invisible que podía sentir. Los internos vinieron espontánea y sinceramente a contarme lo mucho que mi historia y testimonio les había conmovido. También fueron sinceros los agradecimientos por mi presencia”.

El próximo miércoles 28, el festival “Luna de Cortos” volverá al centro penitenciario para cumplir con el programa y proyectar una selección de cortometrajes de las categorías estrella del certamen: Rural, país invitado y ficción; películas que han participado en la sección oficial a concurso en la IX edición de 2022 celebrada el pasado agosto en Riego de la Vega.