• Los obispos españoles realizarán la visita ad limina apostolorum durante la próxima semana de diciembre y todo el mes de enero.

 En esta ocasión, los obispos se organizarán en cuatro grupos, distribuidos por provincias eclesiásticas, que viajarán a Roma para su encuentro con el Papa a partir de este lunes 13 de diciembre. La última visita ad limina fue en el año 2014, en el primer año de pontificado del papa Francisco.

 Los cuatro grupos por provincias eclesiásticas

 Los cuatro grupos tendrán el siguiente orden:

  1º grupo, del 13 al 18 de diciembre: (24 obispos) de las provincias eclesiásticas de Santiago de Compostela, Oviedo, Burgos, Pamplona y Tudela y Zaragoza. En este grupo viajará D. Jesús. 

  2º grupo, del 10 al 15 de enero: (22 obispos) de las provincias eclesiásticas de Tarragona, Barcelona y Valencia.

  3º grupo, del 17 al 22 de enero: (18 obispos) de las provincias eclesiásticas de Granada, Sevilla y Mérida-Badajoz.

  4º Grupo, del 24 al 29 de enero: (20 obispos) de las provincias eclesiásticas de Toledo, Madrid, Valladolid y el Ordinariato Castrense.

 Además de la audiencia con el Santo Padre, los obispos españoles celebrarán la eucaristía en las cuatro Basílicas Romanas: San Pedro, San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros.

 Los obispos mantendrán también reuniones en los siguientes dicasterios: la Congregación para los Obispos, el Pontificio Consejo para los Laicos, la Congregación para el Clero, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Pontificio Consejo para la Educación Católica, el Pontificio Consejo para Culto Divino, el Pontificio Consejo para los Laicos, el de Nueva Evangelización, Familia y Vida, Promoción para el Desarrollo Humano integral y Pontificio Consejo para las Comunicaciones y la Secretaría de Estado. Además, podrán visitar otros organismos vaticanos.

Qué es una visita ad limina

 La visita ad limina es la visita que todos los obispos católicos deben hacer, cada cinco años, a Roma. Comprende la peregrinación a las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo como expresión de comunión eclesial y el encuentro con el Papa como sucesor de san Pedro. Incluye también informar sobre la situación de la Iglesia en la diócesis que cada obispo tiene encomendada.

El papa Francisco se había visto obligado a suspender estas visitas a causa de la situación provocada por la pandemia de la Covid-19. Este mes de septiembre ha vuelto a retomar sus encuentros con los obispos de todo el mundo.