El obispo de Zamora, Fernando Valera, ha pregonado en la tarde de este sábado la Semana Santa de Astorga en la catedral, abriendo oficialmente los actos. El prelado ha hecho un discurso aplaudido, lleno de referencias a las cofradías, procesiones y talla que protagonizan la Semana de Pasión astorgana. Un pregón para invitar a la oración y a la meditación, reparando en cada momento o acontecimiento religioso de los pasajes del Evangelio que narran la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. Todo aderezado con los detalles de la Semana Santa astorgana.

Valera ha recordado a los cofrades que no deben olvidar que lo que pujan estos días “lo que llevan sobre los hombros son los símbolos del Dios verdadero, no únicamente imaginería”.

El prelado ha compartido una meditación «que exige que nos descarguemos de la carga de nuestra agobiada existencia». «Lo más grande de nuestra vida, los momentos más importantes de nuestra existencia, acontecen en silencio. El principio y el final, la entrega y la donación, suceden siempre en el silencio que todo lo inunda». Y ha recordado que “contemplar la pasión del Señor es contemplar al Dios apasionado por el hombre”.

Valera ha reconocido que es un honor pregonar la Semana Santa de Astorga, de Interés Nacional por muchos méritos, por su devoción, por sus hermandades, “por su ejemplar disciplina, por su compromiso social”, como ha recalcado. Y es por eso que dirigiéndose a las cofradías, archicofradía y hermandades ha señalado que “no olvidéis esto: lleváis sobre vuestros hombros, tenéis ante vuestros ojos, los símbolos que nos llevan al Dios verdadero. La imagen sola no sirve. Es pura idolatría. Sé bien que aquí no es así”.

Con el pregón se abre oficialmente la Semana Santa en Astorga, la “Semana Santa de la Esperanza”, como ha destacado la presidenta de la Junta Profomento, Raquel Rodriguez. “No es un Semana de Pasión Más, es la Semana Santa. Este año sí”, ha recalcado.

El acto, celebrado en la Catedral ha contado con el obispo de Astorga, Jesús Férnández , el alcalde, Juan José Alonso Perandones, y otras autoridades civiles, religiosas y militares. Además, la Coral Excelsor ha protagonizado el apartado musical.