La FEMP insta a las administraciones públicas a tomar medidas concretas “para alcanzar la paridad en la toma de decisiones y acabar con la brecha salarial de género, terminar con la parcialidad involuntaria a la que se ven abocadas muchas mujeres, garantizar la representación equitativa de mujeres en todos los ámbitos de la vida pública y promover un entorno seguro y respetuoso para todas las mujeres y niñas”, incidiendo, a su vez, en el papel esencial de las entidades locales para conseguir “una igualdad real en la sociedad”.
Para ello, se necesita complicidad y unidad de todas las instituciones y no solo llenar de actos dos semanas. Actos, que en algunos casos, flaco favor hacen al feminismo ya que hay que realizar acciones e iniciativas que reivindiquen la igualdad y contra la violencia hacia las mujeres, y no mezclar conceptos que intentan borrar años de lucha de todas aquellas que consiguieron que hoy tengamos estos derechos en nuestra sociedad.