En la actualidad se está tramitando la revisión del Plan Hidrológico de la Parte Española de la Demarcación Hidrográfica del Duero, en concreto está sometido a información pública el Esquema Provisional de Temas Importantes en materia de gestión de las aguas, documento intermedio en la elaboración del nuevo plan para el ciclo de planificación 2028-2033. Desde la Asociación FERDUERO seguiremos demandando que se ejecuten las regulaciones incluidas en el plan vigente, así como nuevas regulaciones en aquellas zonas que no disponen de recursos suficientes para la satisfacción de los usos asociados y que puedan contribuir a la mejor gestión de los riesgos de inundación. Y todo ello sin renunciar al desarrollo de nuevos regadíos. Estamos en una Comunidad Autónoma con la mayor parte de su territorio ubicado en zonas rurales con escasa población, en las que solo tenemos en regadío el 15% de la superficie agraria útil, frente al 23% de la media nacional. También plantearemos al Organismo de Cuenca, un mayor ajuste de los caudales circulantes en períodos de sequía, incluso en aquellas zonas afectadas por alguna zona de especial Protección (Red Natura, ZEPA, LIC, etc).
Queremos recordar que de acuerdo con el estudio “Posibilidades de Aumento de Recursos Hídricos en Castilla y León” encargado por FERDUERO a la Universidad de Burgos con la colaboración del ITACYL y presentado en el año 2019, la Demarcación del Duero es la que menos porcentaje de regulación tiene en relación a sus aportaciones naturales (tan solo el 31%), si la comparamos con el resto de grandes Demarcaciones Hidrográficas de España (Ebro, Tajo, Guadiana y Guadalquivir), puesto que el Ebro está por encima del 50%, el Guadalquivir por encima del 100% y el Guadiana supera el 200%. Nuestros embalses de cabecera, destinados principalmente a regadío y abastecimiento, son de carácter anual y cada año tenemos que estar pendientes de la climatología para garantizar los usos, mientras que en Demarcaciones como en el Guadiana o el Guadalquivir, con un buen año de llenado como el actual, pueden tener garantizadas varias campañas.
Por último, queremos poner en valor la labor del personal de Dirección Técnica y Explotación de la Confederación Hidrográfica del Duero en la gestión de los embalses en todo este período tan complicado que hemos venido sufriendo. La labor realizada para minorar los efectos adversos de las avenidas trae consigo la búsqueda de un complicado equilibrio dentro de cada río y sistema de explotación, entre los caudales provenientes de los cauces no regulados y la función de laminación que tienen los embalses, superando en algunos casos los resguardos de seguridad aprobados por la Comisión de Desembalse para volver a la normalidad cuando disminuye la avenida. Tenemos que pensar que aún nos queda un mes de invierno y toda la primavera por delante y mantener los resguardos establecidos es a día de hoy esencial ante la incertidumbre de lo que pueda hacer la climatología, de ahí el importante trabajo que aún le queda al personal de la Confederación para poder salvaguardar en la medida de lo posible la vida de las personas y los bienes materiales en las zonas potencialmente inundables.
Eloy Bailez Lobato
Presidente de la Asociación FERDUERO