Ambos programas fueron adjudicados en diciembre de 2023. El expediente del SILAM correspondía a una unión temporal de empresas liderada por Rheinmetall Expal Munitions y EM&E, con un presupuesto en torno a 700 millones de euros, mientras que el contrato del Spike LR2 se adjudicó a Pap Tecnos (filial de Rafael) por aproximadamente 287,5 millones.
Las distintas resoluciones publicadas no detallan el motivo de la cancelación, que llega en un contexto de medidas gubernamentales destinadas a consolidar jurídicamente el embargo de armas a Israel anunciadas por el Ejecutivo.
En clave local, la anulación afecta directamente al Regimiento de Artillería Lanzacohetes de Campaña nº 63 (RALCA 63), con base en el acuartelamiento Santocildes de Astorga, que estaba señalado para recibir los primeros sistemas SILAM según la planificación previa del Ejército. La paralización deja en el aire los plazos de entrega y la prevista modernización de la unidad.
El contrato del SILAM incluía, entre otros compromisos, la entrega inicial de sistemas lanzacohetes y un lote de munición que permitiría recuperar capacidades perdidas desde la baja del antiguo sistema Teruel; con la anulación, Defensa no ha concretado por ahora qué alternativas técnicas o cronogramas va a estudiar para asegurar esas capacidades.