La Archicofradía de Nuestra Señora de los Dolores y la Parroquia de San Bartolomé de Astorga, después de solicitar su permiso al Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de Astorga,
D. Jesús Fernández González, anuncian la apertura del Expediente de Coronación Canónica de la Venerada imagen de Nuestra Señora de los Dolores.

El acto tendrá lugar el viernes día 30 de diciembre de 2022, en la Iglesia Parroquial de San Bartolomé, al finalizar la Misa de las 19:00h.

¿QUÉ ES UNA CORONACIÓN CANÓNICA?
La Coronación Canónica es la mayor distinción que la Iglesia concede a una imagen para
subrayar la devoción por una determinada advocación de la Virgen María.

Las primeras coronaciones canónicas se remontan al siglo XVII, y en el siglo XIX fueron
incorporadas definitivamente al conjunto de las celebraciones litúrgicas católicas. El
origen del rito hay que buscarlo en las misiones que hacían allá por el siglo XVI los padres capuchinos. Al finalizar las misiones solían recoger joyas, como signo de conversión y desprendimiento, que fundían para confeccionar con ellas una corona para la Virgen.

Así, en el origen remoto del rito tenemos una relación entre la corona y la conversión y
la vida de fe de los fieles, algo en lo que el ritual actual insiste muchísimo.
No todas las imágenes de la Virgen se coronan canónicamente, aunque todas estén
adornadas con una corona. Al Obispo de la Diócesis, juntamente con la comunidad local,
corresponde juzgar sobre la oportunidad de coronar una imagen de la Santísima Virgen
Maria.

¿QUÉ ES EL EXPEDIENTE DE CORONACIÓN CANÓNICA?
El expediente de coronación, además de la justificación del valor histórico de la imagen
y de la devoción a la Virgen de los Dolores, deberá desarrollar todo un proyecto pastoral
a llevar a cabo en los próximos años, como itinerario que nos preparará al solemne acto
de la coronación de la Virgen.

Este expediente, tras unos meses de trabajo, culminará con su presentación formal al
obispo y la solicitud del Decreto de Coronación Canónica. El proyecto pastoral que hemos de configurar y desarrollar después entre todos ha de tener en cuenta, al menos, cuatro grandes líneas de acción:

  • La primera es el culto. Hemos de acrecentar la devoción y el culto, ordinario y
    extraordinario, que tributamos a la Virgen de los Dolores. En sus fiestas y durante todo
    el año. Aqui, en su capilla, y también fuera, acercándola a cuantos lugares sea necesario
    para que toda la ciudad pueda venerarla.
  • La segunda es la evangelización. El acto de coronar a Nuestra Señora no puede
    quedar reducido a la liturgia de poner una corona en su cabeza. Hemos de generar una serie de acciones evangelizadoras, dentro y fuera de los ámbitos de la propia Archicofradía y parroquia. Catequesis e iniciativas de evangelización para los niños, los jóvenes, las familias, los ancianos. A todos hemos de intentar llevar el amor y la devoción a la Virgen.
  • La tercera es la formación. Es un compromiso de hijos. Coronar a la Madre
    implica el compromiso de querer ser mejores hijos, de Dios nuestro Padre y de María nuestra Madre. A través de conferencias, actos culturales y artísticos, hemos de fortalecer nuestra fe y nuestra formación cristiana.
  • La cuarta línea de acción es la caridad. Porque al coronar a nuestra Madre
    hemos de descubrir que ella tiene también otros hijos que sufren, pobres, enfermos, inmigrantes, personas que están solas y que son hermanos nuestros. La preparación de la Coronación ha de programar y desarrollar una obra social que sea símbolo de caridad y sello de autenticidad.
  • CUÁNDO PODRÍA SER LA CORONACIÓN CANÓNICA DE LA VIRGEN DE LOS
    DOLORES?
    El horizonte que nos hemos propuesto es el año 2025, septiembre de 2025. Será Año
    Santo de la cristiandad y ha sido ya convocado como “El jubileo de la esperanza”. La esperanza que tanto necesitamos y necesita nuestra sociedad. Por eso nosotros bautizamos este itinerario de preparación con el lema: “Una corona de esperanza”: la esperanza de ver coronada a la Virgen de los Dolores; y la esperanza que necesitan nuestros dolores: enfermedades, faltas de fe, enfrentamientos, rencores, proyectos de vida frustrados, familias rotas, faltas de amor.