Este lunes 1 de Agosto se ha iniciado el primer ciclo de la XV edición de los Encuentros con la Música, que tendrá lugar del 1 al 14 de agosto, en un acto en el que ha participado el alcalde de La Bañeza, Javier Carrera, la concejala de Educación y Juventud, Carmen Macho, el director del curso, Carlos Ramos y la directora de la Banda Municipal de La Bañeza, Pachi Vélez.
El regidor bañezano ha querido dirigirse a los alumnos resaltando la importancia de este curso por varias razones, “la primera porque representa una de las señas de identidad de esta ciudad, la música, porque es una forma de expresión, de sentimiento, una forma de aprendizaje, y una forma de vivir apasionadamente algo en lo que se cree, y que con esfuerzo diario se consigue una mejora que luego transmitís a los demás”. Además, es significativo ya que dentro de la Universidad de León, a la que ha querido agradecer su esfuerzo al igual que a todos los colaboradores, “es uno de los cursos de verano más numerosos y más importantes que organizan”.
Carrera ha insistido en que este curso “es muy importante que salga adelante porque está enmarcado dentro de una serie de cursos universitarios y de otra serie de formaciones que estamos realizando en nuestra ciudad a lo largo de estos 3 años”. La inversión en cultura es una inversión en la sociedad, “porque estoy totalmente convencido que un pueblo culto, formado y educado es un pueblo más libre y más desarrollado”, ha finalizado.
Ramos, por su parte, ha señalado que “es un día muy relevante, porque hace 3 años que celebramos la última edición, es una resurrección de un curso que siempre fue muy exitoso y que desgraciadamente tras la pandemia tuvimos muchas dudas y pérdidas. Además ha continuado agradeciendo a las familias “que hayan apostado por este proyecto, a la Universidad de León por su aval, a las 40 empresas que dan soporte económico para que se pueda llevar a cabo y al Ayuntamiento de La Bañeza por apostar por la cultura y la formación de personas”.
El objetivo principal de este curso será lograr que “quede una semilla, una huella en cada uno de los participantes para que en el futuro podamos seguir desarrollando nuestra personalidad, nuestras emociones, nuestra inteligencia, y para aportar a la sociedad todo lo que llevamos dentro”, tal y como ha apuntado el director del curso.