Desde este lunes día 9 de agosto está abierta la exposición dedicada a la peregrinación, centrada en el paso del monje alemán Hermann Künig por tierras de León en el siglo XV, viaje que dio lugar a la publicación de la primera guía moderna del Camino de Santiago.

La muestra está abierta  hasta el 16 de agosto, en horario vespertino y en la Casa del Concejo de Villamejil; cuenta con un centenar de obras, entre las que aparecen trabajos de pintura, escultura, mapas, exvotos, elementos etnográficos y una gran colección de fotografías debidas a diversos autores.

La exposición está comisariada por Tomás Álvarez, escritor, periodista y presidente de la Asociación de Amigos de Künig, quien marca un itinerario expositivo que se inicia en Einsiedeln (Suiza) y finaliza en Aquisgrán (Alemania) pero que se centra en los pasos del monje alemán desde León a Ponferrada, y especialmente en el entorno del Órbigo y La Cepeda.

En la muestra colaboran con la Asociación Rey Ordoño I, Amigos de la Cepeda, la Asoc. de Amigos del Camino de Künig, el ayuntamiento de Santa Marina del Rey y el Museo de los Caminos de Astorga. En ella aparecen elementos etnográficos cedidos por diversos particulares de la comarca. Las fotografías son del propio comisario de la muestra, así como de Beatriz Álvarez, José Holguera, Pablo Hojas, Cristina Pedreira, Luis Luengo, Oscar Benavides Cordero (Fox) y Balbino de la Calzada.

La sala de la exposición se complementa con un punto de observación, en las afueras del lugar, en el antiguo camino de Benavides, donde aparece una fotografía explicativa de tres metros de longitud que muestra el panorama de los Montes de León, con el “paso sin montañas” descrito por el monje alemán, magnífico paisaje que el propio visitante tiene ante sus ojos.

La primera guía moderna del Camino

En el final del siglo XV, el monje alemán Hermann Künig elaboró la primera guía de Viajes a Compostela de concepción moderna, centrada en leyendas, milagros y reliquias, para presentar al viajero datos de itinerarios, puentes, peajes, rutas alternativas, divisas y hasta informes de la atención al viajero.

En esa guía Künig recorre los dos itinerarios esenciales del peregrinaje medieval por el continente Europeo. El itinerario de Einsiedeln era el que seguían los peregrinos de Suiza, Bohemia, Baviera, Suabia, Silesia, Austria, Hungría y sur de Polonia; el otro, el de Aquisgrán/Colonia, canalizaba la peregrinación procedente de la costa del Báltico y Escandinavia; la del norte de Alemania, y la que llegaba desde el norte de Polonia, por Leipzig, Erfurt y Eisenach.

En España, Künig hizo un recorrido que se ajusta al clásico del Camino Francés, pero incluye unas variantes lógicas en las provincias de León y Lugo. En la primera, recomienda un paso que evita tramos duros de los Montes de León. Viene desde Trobajo, por Santa Marina del Rey y Benavides para cruzar la Cepeda y alcanzar Cerezal de Tremor y Ponferrada. Por esta vía se llega al Bierzo por una cota de 1100 metros, en lugar de los 1500 de Foncebadón. 

En Lugo describe otra alternativa que también evita las mayores alturas de las estribaciones de la Sierra del Caurel, encaminando los pasos por Piedrafita, Becerreá y Lugo. Finalmente, también se refiere a los itinerarios que permiten acceder a Bayona, para continuar hacia Tours y Aquisgrán, vías que parten desde Burgos y desde Pamplona, ambas también muy recorridas en el pasado.