- La incorporación de espacios en memoria de Esteban Carro Celada y Ángel Julián Rubio subraya el papel de la palabra y la música en la identidad local
La Casa Museo Panero de Astorga ha incorporado dos nuevas salas permanentes a su recorrido, dedicadas a la figura del periodista Esteban Carro Celada y al músico y dramaturgo Ángel Julián Rubio. La apertura de estos espacios supone un reconocimiento explícito al legado de dos nombres esenciales en la historia cultural de la ciudad.
Para el alcalde de Astorga, José Luis Nieto, esta ampliación “es mucho más que una cuestión de espacio: es un acto de justicia, gratitud y memoria viva”. Durante la inauguración, subrayó que ambas salas permiten “ver una forma de vivir la cultura con pasión, con generosidad y con una entrega que hoy nos sigue inspirando”.
El concejal de Cultura, Tomás Valle, detalló el contenido de cada una de las nuevas estancias. La sala dedicada a Esteban Carro Celada reúne objetos que remiten a su intensa labor periodística en la emisora Radio Popular, como su máquina de escribir y una selección de entrevistas. En la estancia dedicada a Ángel Julián Rubio, destaca su faceta de impresor de partituras, aunque su legado va mucho más allá: fue también músico, escritor, dramaturgo y director de la Banda Municipal de Astorga en los años veinte.
La memoria familiar ha tenido un papel relevante en esta ampliación. Sagra Rubio Carro, sobrina de Carro Celada, explicó que la sala de su tío incluye una breve biografía elaborada por el profesor Lorenzo López Trigal, así como varios paneles que recogen el homenaje del cincuentenario de su fallecimiento, con fotografías personales y profesionales.
Por su parte, Ángel Lumbreras Blanco, bisnieto de Ángel Julián Rubio, aportó una visión íntima de su trayectoria: “Esta ajetreada vida de músico se paró cuando en 1922 abrió la imprenta con el objetivo de legarle la empresa a su hijo”. Sin embargo, añadió, “no dejó en ningún momento la música de lado, compuso y produjo tres zarzuelas de gran valor: 'La Duquesa Perifollos', 'El Precioso Alijo' y una versión lírica de la obra de Cervantes 'El celoso extremeño'”.